Abuso sexual: atraso en las causas por falta de peritos

Abuso sexual: atraso en las causas por falta de peritos

El desempeño de una sola psicóloga en la Asesoría Pericial a cargo de peritajes a menores de edad presuntamente víctimas de abuso sexual, y la numerosa cantidad de causas que la fiscalía bahiense tramita en relación con este tipo de delito, generan importantes retrasos en las investigaciones de estos hechos.

Este panorama se agrava inclusive más si se tiene en cuenta que el Departamento Judicial Bahía Blanca registra uno de los índices más elevados de denuncias por delitos sexuales en la provincia de Buenos Aires.

Un ejemplo claro de las demoras en las pesquisas judiciales en torno de abusos sexuales es por ejemplo una causa iniciada en 2016, a raíz de un hecho aparentemente cometido en Saldungaray, que investiga la fiscal Marina Lara a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio Nº 14, especializada en esta temática.

El 19 de febrero de ese año el padre de una menor de edad denunció por el supuesto ataque sexual contra su hija a un individuo de 71 años con domicilio en aquella localidad del partido de Tornquist, quien es abuelo de la presunta damnificada.

En esta Investigación Penal Preparatoria (IPP), la doctora Lara aguarda la realización de una pericia psicológica para determinar si la nena está en condiciones de prestar declaración en cámara Gesell.

Sin embargo, esa diligencia está programada recién para el 28 de noviembre.

“Las pericias no se hacen de un día para el otro porque hay una sola psicóloga y lamentablemente tenemos muchísimas causas por abuso sexual. Por eso estas medidas están en lista de espera y el tiempo que transcurre hasta su concreción es eterno”, consideró Lara.

En otra causa la fiscal de Delitos Sexuales solicitó pericias psicológicas a tres chicas menores de edad que también habrían sido abusadas por el septuagenario en el mencionado pueblo serrano, aunque todavía no se fijaron las fechas de realización.

La licenciada en Psicología Beatriz Forclaz es la única profesional de esa rama que se halla en funciones en la Asesoría Pericial Departamental desde que a fines del año pasado se jubiló su colega Enrique Borgarelli, y lleva a cabo al menos una pericia diaria vinculada con supuestos delitos contra la integridad sexual.

“Es mucho el cúmulo de trabajo que tengo a mi cargo y ya está cubierto todo lo que resta del año. Desde ahora hasta fin de año, tengo pericias todos los días”, concluyó la psicóloga.

 

Otra fiscalía

La abogada Viviana Lozano remarcó la necesidad de que dos o tres peritos psicólogos cumplan funciones en el Ministerio Público a raíz de la considerable cantidad de causas de esta naturaleza, y que al menos un par de fiscales investigue delitos sexuales.

“El gran problema que tenemos es que hay una sola psicóloga para hacer las entrevistas, a través de las cuales evalúa si el menor está en condiciones de declarar en cámara Gesell. Después es la misma psicóloga la que debe tomar la declaración a la niña o niño mediante este mecanismo”, indicó Lozano.

“Luego la misma profesional va a declarar como testigo en el juicio oral. Son cuestiones que demandan mucho tiempo y si se toma vacaciones, no hay quien tome una cámara Gesell. Es terrible lo que esto nos demora (en las tareas de patrocinio legal a las familias de las víctimas) y a veces estamos esperando seis meses para que se fije una fecha de pericia psicológica”, acotó.

Según expresó la letrada, el primer problema que surge por esta situación es que hasta que el menor no declare en cámara Gesell ningún juez de Garantías ordenará la detención del imputado, salvo que lo hayan aprehendido en flagrancia.

“Porque la prueba básico es el relato de la víctima, en este caso un menor de edad. El otro inconveniente tiene que ver con la edad. Supongamos que hoy denuncio un delito sexual y la víctima tiene 15 años, por eso declararía en cámara Gesell. Pero el problema es que para cuando me dan la entrevista y luego la cámara Gesell, la chica cumplió 16 y no le toman declaración bajo esa modalidad”, detalló.

“Por ende tiene que declarar como testigo (en la etapa de instrucción de la causa) y después tiene que ir a juicio a declarar como testigo. Si le hubieran tomado a tiempo la cámara Gesell, la chica no declararía en el juicio oral y no le tendría que volver a ver la cara al imputado”, completó la vocera.

En cuanto a los elementos de prueba, Lozano opinó que “tiempo que pasa, verdad que huye; eso es básico y siempre lo decimos en Derecho Penal”.

“Más allá de que algunas veces, cuando pasa el tiempo, los chicos van recordando más, desde que radico la denuncia hasta que disponen la entrevista psicológica, evalúan al menor, hacen el informe y meses después recién tiene la cámara Gesell, quizá transcurre un año y el chico ya no quiere hablar”, señaló la informante.

Por último, Lozano aseveró que estas circunstancias provocan demoras en sus “propias instrucciones”.

 

Mucho trabajo

Superó las 5 mil presentaciones

Parámetro. Desde su creación en 2009, la UFIJ Nº 14 superó las 5 mil denuncias por delitos sexuales registrados en el Departamento Judicial Bahía Blanca.
Sobrecarga. “Hay que tener en cuenta que hoy en día una sola fiscal (Marina Lara) es quien instruye las causas y acusa en los juicios”, remarcó Lozano.
Promedio. La provincia de Buenos Aires tiene un promedio de 65 denuncias cada 100 mil habitantes y en esta región esa cifra trepa a 93 cada 100 mil.
Demora. “Hace poco tuve una entrevista psicológica en un caso de hace dos años y recién ahora le van a fijar cámara Gesell a la víctima. Los denunciados están en libertad y hasta que el nene no declare en cámara Gesell, no puedo hacer nada”, dijo Lozano.

 

(Fuente: La Nueva)