Aseguran que una mujer fue abducida por “una luz muy fuerte” en La Pampa y que el caso llegó a Estados Unidos

Aseguran que una mujer fue abducida por “una luz muy fuerte” en La Pampa y que el caso llegó a Estados Unidos
Aseguran que una mujer fue abducida por “una luz muy fuerte” en La Pampa y que el caso llegó a Estados Unidos

25/11/2021- Durante 24 horas no se tuvo noticias de ella; cuando apareció, el miedo no le permitió hablar y ahora manifiesta haber sido abducida “por una luz muy fuerte”


Jacinto Arauz no se caracteriza por su atractivo turístico, sus maravillas naturales ni su gran población. Es un pequeño pueblo, ubicado en la provincia de La Pampa a 200 kilómetros de la capital provincial. Allí, acorde al último censo (2010), viven tan solo 2434 personas por lo que cualquier evento que salga de lo común se transforma en un hecho de gran interés.

Ese fue el caso: todo comenzó con una misteriosa desaparición, la preocupación de un esposo y el llamado a las autoridades. Luego de 24 horas, en Estados Unidos y Europa sabían de la existencia de este poblado y reclamaban más información respecto a lo sucedido.

Esto empezó un 16 de noviembre cuando I.R. (siglas bajo las que fue oculta la identidad de la mujer) fue reportada como desaparecida. Acorde a las declaraciones de su esposo, ella salió a caminar y nunca regreso. La Policía local dispuso un gran operativo al que se incorporaron los equipos de General San Martín de la Unidad Regional III y la Sección Canes.

Las horas pasaban y de la mujer no había noticias. Acorde a lo que consignó el portal La Unión en diálogo con expertos, mientras I.R. estaba desaparecida, la familia recibía llamadas telefónicas desde su celular. En lugar de hablar con ella “solo escuchaban un zumbido o viento”. Los dispositivos de rastreo e incluso los celulares de las autoridades fallaban y la búsqueda parecía no tener un buen final.

A las ocho de la mañana del día siguiente, los familiares recibieron fotos enviadas desde el teléfono de la mujer: paisajes y referencias daban la pauta para ir a buscarla a 60 kilómetros del lugar de donde había desaparecido. Al llegar, se encontraron con una I.R. traumada, en estado de shock y sin poder decirle nada ni a las autoridades ni a su familia.

Tiempo después, Oscar “Quique” Mario brindó su testimonio. El experto ufólogo pampeano logró recopilar algunos de los últimos pasos de ella y determinar que luego de haber visto “una luz muy fuerte” perdió el conocimiento y no recuerda qué fue lo que pasó. A su vez, destacó que “es imposible que haya caminado todos esos kilómetros”. “No hay huellas de polvo, tierra ni síntomas de cansancio. Además, se trata de una persona con obesidad”, enumeró en diálogo con La Unión.

I.R. está internada en el hospital de General Acha luego de haberle descubierto una laceración en uno de sus parietales. En shock emocional, perdió la capacidad del habla y se comunica a través de un anotador. Fuertes dolores de cabeza y la molestia extrema a la luz completan un diagnostico que, juntos, son “síntomas de experiencias de este tipo”.

La Justicia tomó el caso y la fiscal Virginia Antón, del Ministerio Público de General Acha investiga qué sucedió. Mientras, desde Rusia, España y Estados Unidos se pide información del caso. “Reconocen que es una zona muy particular en el mundo y envían correos electrónicos pidiendo más detalles”, expresó Oscar Mario.

Otro caso, mismo pueblo

Jacinto Arauz ya había aparecido en el radar muchos años antes. Corría 2002 cuando Raúl Dorado experimentó un evento de características similares. Era una noche despejada de agosto cuando el hombre de, en ese entonces 64 años, escuchó un fuerte ruido proveniente de afuera de su casa.

Salió a ver qué era, con su escopeta en mano. “Vi un círculo de color verde con tres patas”, expresó en diálogo con La Arena aquel año. Mientras miraba asombrado, sintió “una fuerte descarga eléctrica” que lo dejó inmóvil por varios minutos. Todos los objetos que tenía en la mano “fueron succionados por la nave” al igual que él y apareció varias horas después a 64 kilómetros de su casa.

El post fue exactamente igual que con I.R. En estado de shock apenas pudo comunicarse a través de un anotador y señas y debido a su condición fue trasladado a un hospital cercano. La doctora Ana María Lazaric constató un 4 de agosto de 2002 que tenía un pinchazo en la cutícula del dedo anular de la mano izquierda pero nunca se logró precisar cuándo ni cómo se ocasionó esa herida.

Recompuesto y pasado un tiempo, el portal local La Arena se contactó con Dorado. Él habló de un “círculo con el diámetro de un silo, listo y de color verde claro” y que estuvo “dos horas” escuchando los zumbidos y ruidos fuera de su casa. “Cuando lo vi, me dio un golpe de corriente que quedé de rodillas al suelo, ahí fue cuando vi que se chupaba el celular”, narró. El hecho nunca se pudo esclarecer y, al igual que hoy, despertó el interés internacional. Javier Sierra, especialista en fenómenos paranormales y escritor español, se comunicó con el portal antes mencionado para obtener información del caso.

(fuente: La Nación)