Berni evalúa desafectar a otros 1.400 policías por las protestas del año pasado

Berni evalúa desafectar a otros 1.400 policías por las protestas del año pasado

El gobierno de Axel Kicillof estudia desafectar a otros 1.400 efectivos de la Policía bonaerense que en septiembre del año pasado participaron de un inédito reclamo por aumento salarial y mejoras laborales. Una revuelta que escaló hasta las puertas de la residencia presidencial de Olivos, la del Gobernador y el comando de Puente 12 en La Matanza, adonde la mayoría de los agentes llegó a bordo de sus patrullas, armados y con uniforme. Se presume que estaban de servicio y es lo que trata de determinar la investigación en curso.

“Son personas que hicieron sedición, se insubordinaron contra la democracia y por eso Asuntos Internos trabaja de manera quirúrgica en una auditoría para delimitar responsabilidades”, confirmaron a EL DIA desde el entorno del ministro de Seguridad provincial, Sergio Berni, quien, avalado por el Gobernador, el último martes concretó el desplazamiento de más de 400 agentes.

“Lo más probable es que en total sean dados de baja unos 1.800 agentes, porque han cometido una falta grave”, vaticinaban cerca de Berni y que por eso, mientras avanza la pesquisa, se determinó apartar preventivamente a 470 policías (“había elementos suficientes para hacerlo”, aseguraron). La medida implica además quitarles su arma reglamentaria y recortarles el 50 por ciento del salario por seis meses, hasta tanto se resuelva la situación que podría concluir con su expulsión definitiva de la fuerza.

Los uniformados habrían violado el decreto 1050/09, que regula el funcionamiento de la Policía provincial y establece en qué caso un efectivo puede ser sancionado.

“La policía no puede protestar ni agremiarse ni hacer reclamos colectivos. Mucho menos, ir contra el orden público o la democracia”, reforzaban en Seguridad.

RECLAMO

La mencionada desvinculación de los 470 efectivos del martes precipitó la convocatoria a una protesta policial que, impulsada desde las redes sociales, amenazaba con ser un espejo de la realizada el año pasado. De nuevo, reclamaban por una mejora laboral y salarial, al sostener que el aumento obtenido en 2020 no fue del 43,3 por ciento, como calculan en la Provincia, sino del 28 por ciento promedio, por debajo de la inflación. Pero esa manifestación, fechada originalmente para ayer, se desinfló con el correr de las horas (ver aparte).

Por ejemplo, el (no reconocido) Sindicato Policial de Buenos Aires (Sipoba) no adhirió. “No convocamos y como no sabíamos quiénes eran los convocantes no participamos”, aclararon.

La decisión de la Provincia de avanzar con sanciones sobre más de 1.800 agentes (de los 90.000 que tiene la fuerza) pocas horas antes del nuevo reclamo habría incidido en la desactivación de la medida de fuerza.

“Hay quienes interpretan que estos sumarios fueron para anular la protesta, cuando fue al revés: ellos sabían que la investigación avanzaba y pretendieron apretar con otra manifestación”, dispararon en el ministerio de Seguridad e insistieron en que “hay una decisión política de ir al hueso, hasta el fondo de los asuntos. De acá en más, el que asome la cabeza y vaya a reclamar se lo sancionará in situ”.

Ya el miércoles, luego de la primera purga, el Gobernador había lanzado: “Dentro de la ley, todo. Fuera de la ley, nada”.

Mientras que Berni disparó que los que fueron desafectados “están disputando una caja millonaria” al intentar discutir “la plata de una supuesta sindicalización de los policías que salen a trabajar”. Dijo también el ministro de Seguridad que “intentan, bajo la excusa de que están preocupados por las condiciones de trabajo de nuestros hombres y mujeres de la Provincia, generar un tipo de rebeldía. Pero están disputando una enorme caja millonaria”. Y que se trata de “un grupo minúsculo de personas que basándose en el anonimato y por redes sociales empujan a aquellos incrédulos a desafiar y violar permanente nuestras leyes”. Mientras que “la inmensa mayoría de los hombres y mujeres de la fuerza actúan con vocación y arriesgan sus vidas para la defensa de los derechos de nuestra población”, comparó Berni, hay grupos minúsculos “que no representan a la Policía y que no se manifestaron cuando los efectivos perdían un 30 por ciento de sus salarios o debían trabajar en pésimas condiciones en las comisarías”.

Como se dijo, y de acuerdo a la avanzada auditoría de Asuntos Internos, los desafectados de la Bonaerense podrían llegar a los 1.800 “e incluso más”, remataron en Seguridad.