Cuidados paliativos, una elección de vida

Cuidados paliativos, una elección de vida

El pasado sábado, en el auditorio del Círculo Médico y organizado por el Servicio de Cuidados Paliativos del Hospital Municipal Dr. Raúl Caccavo y la APTS (Asociación de Profesionales y Técnicos de la Salud de Coronel Suárez) se llevó a cabo una jornada de capacitación de carácter regional dirigida a profesionales de la salud, estudiantes de carreras afines y voluntariado.

La jornada de capacitación fue muy positiva, incluso para que la comunidad en general conozca los alcances de un trabajador de la salud que se dedica a los cuidados paliativos, por lo que implica su servicio, que en todos los casos es un acompañamiento que da calidad de vida al paciente en el triste camino hacia la muerte.

En la ciudad se contó con  presencia de todo el Servicio de Cuidados Paliativos Pediátricos del Hospital Dr. Pedro Elizalde: la Jefa de Cuidados Paliativos, Dra. Karina Gómez; la farmacéutica Vilma Pigliapoco; el Psicólogo José Pose; la Trabajadora Social Emilia Martínez; la Licenciada en Enfermería, Flavia Luna; la voluntaria Graciela Martínez. También fueron disertantes dos profesionales muy conceptuados en la materia: el Musicoterapeuta Gabriel Solarz y la abogada del Hospital Garrahan, doctora Susana Ciruzzi.

El temario abordado fue muy amplio, partiéndose de generalidades de cuidados paliativos pediátricos, el rol de la enfermería y el voluntariado, la bioética a partir de un caso, el abordaje psicológico, la musicoterapia en niños con enfermedades que amenazan la vida, el tratamiento del dolor en pediatría, el uso de formulaciones magistrales y preparados opiáceos en cuidados paliativos pediátricos, y también se presentaron y analizaron  casos clínicos específicos.

Al finalizar la tarde del sábado, ya culminado el trabajo de capacitación, los profesionales dedicaron un buen tiempo a atender el requerimiento de los medios de prensa local, en donde se abordó la temática desde un punto de vista no profesional sino que se quiso saber el alcance de un cuidado paliativo en los niños.

En el inicio, consultadas las profesionales sobre la razón que la llevó a esta especialidad y cómo se sostiene desde lo emocional, la Dra. Karina Gómez dijo que “tiene que ver con la historia de cada uno, desde dónde se ubica, de los recursos personales y familiares que son nuestro soporte”.

Agregó que “ninguno de nosotros es recién recibido, no empezamos a hacer cuidados paliativos después la residencia, con lo cual hay algo que tiene que ver con acompañar en distintos momentos a muchas familias, lo que hace tomar distintas actitudes ante distintos eventos. Uno puedo tener recursos adquiridos, pero también hay algo que tiene que ver con la construcción propia, con lo que nos acompañó en el crecimiento y con el deseo de ser médico, por ejemplo”. 

Por otra parte, dijo que “surge del déficit. Porque en la facultad no nos han formado para acompañar a morir. Cuando ingresé al hospital, en el año 94, fui a la sala de oncología. Veía que los pacientes morían y que yo podía hacer algo más, pero no sabía qué era y cómo hacerlo. Fui buscando el camino y ante el déficit se trató de buscar el camino”. 

La Dra Gómez creó el servicio en el Hospital Elizalde, quien indicó que “cuando hay un paciente en estado terminal los cuidados paliativos van por el camino del medio, entre el encarnizamiento, prolongar la vida a costa del propio paciente, y el abandono, cuando no se hace nada para disminuir el dolor y para acompañar a esa persona en el proceso de caminar hacia la muerte. Esto es lo que, en cada caso, frente a cada paciente, el equipo del Servicio de Cuidados Paliativos Pediátricos debate, analiza y decide, empoderando a los padres de las posibilidades frente a la enfermedad de su hijo. 

“La idea sería el justo equilibrio, la toma de decisiones adaptada como si fuera un traje a medida para cada chico y su familia. No todas las enfermedades se tratan en un enlatado. Es adaptado para cada familia, y es tan complejo porque estamos hablando del final de la vida, del escenario menos pensado para cualquier padre. Por eso es tan importante el trabajo en equipo”, dijo la Dra. Gómez.

En el audio que se adjunta se podrán escuchar los interesantes conceptos de la abogada Susana Ciruzzi, quien afirmó que “trabajé más de diez años con chicos de la calle y después me surgió la posibilidad de trabajar en el Hospital (Garrahan), primero desde el punto de vista penal y después mi segunda especialización, que es la bioética, sobre todo con la gente de terapia intensiva, cuando empezaban a surgir todos estos temas”. 

Seguidamente, dio a conocer varias preguntas cuyas respuestas se encuentran en un abogado, expresando: “Si le retiramos el respirador al paciente, ¿lo estamos matando o no? ¿Qué dice la ley? Viene una paciente con un aborto en curso, ¿la denunciamos o no la denunciamos? Entonces, ahí empecé a tomar yo participación y conformando el equipo de salud. Después a través del comité de ética”.

Agregó que  “para sacar de la ignorancia en este tema, el abogado tiene mucho que hacer dentro del sistema de salud. Desde el paciente adolescente que tiene que ser traicionado y que padece HIV y dice que fue a hacer el examen preocupacional y le sacaron sangre sin pedirle autorización. Preguntan qué hacer y entonces lo conectamos con quien lo pueda representar. Otro caso, una mamá adolescente que decide donar parte de su hígado a su bebita, pero como es adolescente su mamá no la acepta y entonces la conecto con una fundación que representa a los chicos para que el INCUCAI acepte que ella tiene 17 años, es mamá y está decidiendo por sí misma, por segunda vez, darle la vida a su hija. Y todo eso se tiene que resolver en 24 horas. Eso significa tener los recursos de los contactos con los jueces, el patrocinio jurídico de la facultad, ver qué se escribe en la historia clínica, cómo lo escriben. Cómo hacer el plan personalizado, qué poner, qué no. También cómo dispone el chico de sus bienes, cuando fallezca, porque tampoco puede hacer testamento. Todo eso hace que el abogado intervenga permanentemente”.

Finalmente, en este audio podrán escuchar a la trabajadora social Emilia Martínez, quien expresó  que “no es solamente acompañar a morir, pero tampoco negar que lo hacemos. Por no querer pegados solamente al tema de la muerte, uno a veces, también, la evita. No se trata de negar que vamos a morir y que los niños y los adolescentes también pueden morir, porque eso está socialmente vedado”.

Agregó que “para mí el paciente pediátrico es el mejor paciente, porque son grandes maestros. Los pibes nos enseñan de una manera y vos los ves despedirse, aunque los adultos no lo querrámos oír. Hacen repartija de juguetes o eligen la música que quieran que toquen en ese momento; o por ahí van teniendo un proceso de retraimiento o introspección. O asignan cuidados: ‘papá, cuida a mamá’. Son grandes maestros en torno a cómo afrontan un montón de cosas que yo no sé si como adulta me la banco, y los pibes se la bancan”.

 

Escuchá la primera parte de la conferencia: