El cierre de locales se acentúa en los distritos de la zona

El cierre de locales se acentúa en los distritos de la zona

En las principales ciudades de la región ha bajado las persianas del 10% al 30% de los locales que había hace un año y medio. ¿Los motivos? La caída de las ventas, pero sobre todo el desmesurado aumento de los costos fijos.

Pese al esfuerzo del gobierno por recuperar el consumo a través de distintos programas de financiación -como Ahora 12-, cada vez más comercios bajan las persianas. El fenómeno está teniendo un alto impacto en ciudades como Bahía Blanca, pero especialmente en poblaciones medianas y pequeñas de la zona, en algunas de las cuales se ha producido el cierre del 10% al 30% de los negocios que había a principios del año pasado.

"En Tornquist muchos locales han cerrado en los últimos meses”, expresó el titular de la Cámara de Comercio de esa ciudad, Pablo Canle. Algunos en forma definitiva, mientras que otros, sobre todo los de tipo familiar, se trasladaron a domicilios particulares".

"Aproximadamente el 30% de locales que se cerraron no se volvieron a abrir", describió Claudio Cardozo, dueño de una inmobiliaria de Casbas, Guaminí.

"En Coronel Dorrego muchos fueron alquilados nuevamente, pero quedaron entre 15 y 20 lugares desocupados en forma permanente", refirió el martillero y corredor público José Llinares.

"Si consideramos sólo aquellos comercios que abrían sus puertas todo el año, en lo que va de 2019 alrededor del 10% ha decidido cerrar sus puertas en temporada baja o acortar los períodos en los que antes tenían sus puertas abiertas", reconoció el titular de la Cámara de Comercio montehermoseña, Claudio Biragnet.

 

LA CAÍDA DE LAS VENTAS, SÓLO UNO DE LOS PROBLEMAS 

En junio las ventas minoristas registraron una caída de 12,2% en todo el país, en comparación con el mismo mes de 2018, y completaron 18 meses consecutivos en baja. El dato fue difundido días atrás por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), que indicó que en los locales físicos las ventas se desplomaron un 13,7% en forma interanual. Sin lugar a dudas, ese desplome del consumo es el causante principal del cierre de locales, pero no el único.

"En realidad, es un problema de acumulación de costos, a lo que se suma la caída de las ventas -describió el titular del Centro de Martilleros y Corredores Públicos de Coronel Pringles, Juan Pablo Pasquali-. Una heladería de la ciudad, por ejemplo, paga 4 mil pesos mensuales de alquiler y, de energía eléctrica, 8 mil".

"Entre los servicios de luz, gas y agua, más los impuestos como Seguridad e Higiene y el alquiler, hoy los costos mínimos de tener abierto un local superan los 15 mil pesos. Y si encima no venden, como sucede ahora porque la gente primero come y después, si le sobra algo, consume, es imposible funcionar", enfatizó el casbense Cardozo.

Desde Tornquist brindaron un dato elocuente: en los últimos meses al menos el 50% de los comercios han efectuado "cortes o bajas en el servicio de gas y electricidad". Básicamente, por la imposibilidad de pagar las tarifas.

 

¿Y LOS ALQUILERES?

Todos los empresarios y dirigentes consultados opinaron que el valor de los alquileres no es uno de los causantes más importantes de esta crisis. "Ninguno de mis clientes ha dejado un local debido al valor del alquiler", aclaró Pasquali, de Coronel Pringles.

"Lo dicen los propios comerciantes -aclaró-. Hemos consultado a los que han tenido que cerrar y nos han manifestado que fue por un cúmulo de costos asociados y bajos ingresos por ventas".

La mayoría destacó que los propietarios incluso vienen resignando un porcentaje importante de ganancia con tal de que sus inmuebles estén alquilados.

"Gran parte de los contratos de alquiler se están haciendo con un ajuste anual del 30% -reconoció Llinares, de Coronel Dorrego-. Ese importe es menor a la inflación, pero es una forma de ajustarse a la realidad y de ayudar a que el comerciante no esté tan asfixiado y deba cerrar sus puertas".

"Cuando llega el momento de un reajuste o renovación de contrato, el dueño trata de dar una mano y tener una continuidad, lo que, hay que aclarar, muchas veces no se puede", añadió Pasquali.

El martillero y corredor público Fabio Bonjour, de Carhué, dijo que los propietarios han entendido "la necesidad de flexibilizar las exigencias al alquilar o renovar un contrato".

El asesor inmobiliario Gonzalo Angos, de Patagones, sostuvo que aún en este contexto es difícil alquilar los locales vacíos.

"En Carmen de Patagones los salones que están con contrato se siguen renovando, así que no ha habido bajas significantes de clientes. Lo que sí cuesta es alquilar los locales nuevos a estrenar, y eso que el valor mensual está hasta un 35% más bajo que en Viedma", enfatizó.

(Fuente: La Nueva)