Micro Histórico: Gricel, con madre suarense

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"No debí pensar jamás

en lograr tu corazón.

Y sin embargo te busqué,

hasta que un día te encontré

y con mis besos te aturdí,

sin importarme que eras buena..."

Así comienzan los versos de esta bellísima obra que escribiera José María "Katunga" Contursi, musicalizara Mariano Mores y que fuera un éxito en la voz de Francisco Fiorentino y la orquesta de Aníbal Troilo, en la década del 40, cuya grabación data del 30 de octubre de 1942.

"Gricel", mujer y nombre que inmortalizara José María Contursi, (hijo de Pascual Contursi) con el famoso tango, tiene una historia con íntima relación en Coronel Suárez y más precisamente con la estancia "La Mancha Verde" en Pasman, donde residían los abuelos de la joven y que sus protagonistas relataran en alguna oportunidad.

Del matrimonio formado por Egidio Viganó, hijo de padres italianos, nacido en Mercedes, provincia de Buenos Aires el 3 de junio de 1895 y fallecido en Cosquín, Córdoba, el 23 de marzo de 1964; y doña María Antonia Andersch Curié, hija de padre alemán y madre francesa, nacida en Coronel Suárez el 13 de marzo de 1890, esta última, Antonia, siendo muy joven, vio una película cinematográfica en la que uno de los personajes llevaba el nombre de Gricel y pensaba que si se casaba y tenía una hija le pondría ese nombre.

Con los años el destino quiso que así fuera; y Susana Gricel Viganó Andersch, que así la bautizó a su hija, nace en el año 1920, en Guaminí, donde vivió con sus padres.

Cuando Gricel tenía unos 9 o 10 años, sus padres se trasladan a Capilla del Monte (Córdo­ba), donde se radican; allí instala su padre un negocio, quedando en el recuerdo a Gricel las amiguitas de la infancia que deja en Guaminí, Nélida y Elvira Vattuone, cuyo nombre artístico, como cancionistas de tango, eran Gori y Nelly Ornar.

En una oportunidad Gricel viaja a Buenos Aires con una amiga y concurre a Radio Stentor, donde en­contró a las cantantes Gori y Nelly Ornar. Fue Nelly Ornar la que alcanzó mayor éxito, a tal punto que Cátulo Cas­tillo la llamaba "La Gardel con pollera". En esa ocasión, en el año 1938, Gricel conoce a José María Contursi, poeta y locutor de la emisora.

En 1939 Contursi pasa una temporada en Cór­doba y, vivamente enamorado de la joven, compuso los versos de Gricel, a quien sus padres le habían pro­hibido ponerse de novia con el poeta, considerándolo un bohemio y, además, supieron que estaba casado. Posteriormente Gricel contrae enlace con un viajante de comercio y al poco tiempo se disuelve el matrimo­nio, quedando ella con una hijita.

Transcurrieron 23 años, cuando en 1962 el bandoneonista Ciriaco Ortiz, que conocía la historia de ambos -era íntimo amigo de Contursi-, viaja a Córdoba informándole a Gricel que Contursi había enviudado. Gricel viajó a Buenos Aires, y en la confitería El Molino se reencuentra con Contursi. El poeta tenía entonces 51 años y la heroína 42, reiniciando su romance. Muchas veces volvió Gricel a Buenos Aires, mientras que Contursi a su vez la visitaba en Córdoba.

Cinco años mas tarde Susana Gricel Viganó Andersch contrae enlace con José María Contursi, el 15 de agosto de 1967, según consta en el libro N° 2 de matrimonios, folio 265, de la Parroquia de San Antonio de Padua (Capilla del Monte), Dióce­sis de Cruz del Eje (Córdoba). Contursi tenía entonces 56 años y Susana Gricel Viganó Andersch 47. Esta es la verdadera historia de Gricel, que inspiró a José María Contursi.

 

Reina de belleza

No en vano José María Contursi se enamoró perdidamente de Gricel -inspirándole la letra del exitoso tango-, ya que entre sus atributos poseía el don de la belleza femenina. Así se deduce del artículo de una revista publicada en aquel entonces por la empresa petrolera que su padre represen­taba en Capilla del Monte, que incluye la fotografía de la atractiva joven. La nota decía así:

"En la pintoresca localidad de Capilla del Monte, en las sierras de Córdoba, entre los atractivos de diversa índole que se ofrecen al turista, se encuentra el surtidor Wico Standard, y, como puede apreciarse en la fotografía que ilustra este artículo, la manifestación que se hace es una realidad.

La gentil señorita Susana Gricel Viganó Andersch, hija de nuestro agente en el mencionado punto, señor Egidio Viganó, dedica su preferencia a la atención de nuestro equipo, para lo cual ha adoptado una indumentaria adecuada. No es, por consiguiente, exagerado decir que nuestro surti­dor resulta excepcionalmente atractivo, máxime considerando que esta niña goza de una bien mere­cida reputación de belleza, ya que en la pasada temporada de verano fue elegida "Miss Sierras de Córdoba", al intervenir en un concurso para esta elección, en representación de Capilla del Monte".

La historia de Gricel tiene matices románticos suficientes para inspirar a la poetisa suarense Luisa Braganza, quien plasmó un hecho real -que ya contaba con la música y letra que inmortalizó el amor de sus protagonistas-, idealizando un acontecimiento movilizador de dos almas que vibraron al unísono. El poema de Luisa, escrito en el año 2003, dice así:

 

“Mas que un tango"

Lindo este oficio de contar amores...

es consentir, es comulgar con ellos,

estén escritos los nombres en la tierra

o mejor si también los une el cielo.

 

Gricel y José María,

juguetes del desencuentro,

ella bella y él poeta,

una mujer y un bohemio.

 

El tenía hecha su vida,

ella...empezaba sus sueños

y unos padres con principios

marcan un NO y un silencio.

 

Gricel le entrega su vida

a un viajante de comercio.

Del error queda una hija

y un matrimonio disuelto.

Mientras que por Buenos Aires

un hombre escribe lamentos,

allá en Capilla del Monte

una mujer llora el tiempo.

 

Pero, un día Ciríaco

deja el bandoneón a un lado;

lleva noticias a Córdoba:

Contursi había enviudado.

 

Confitería El Molino:

el reencuentro de un amor.

el romance es mas que un tango

y es bendecido por Dios