Micro Histórico - Las primeras calles de Coronel Suárez

Micro Histórico - Las primeras calles de Coronel Suárez

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En 1899 por primera vez se les impuso nombre a las calles de Coronel Suárez, en total a trece de ellas. Lo hizo el Concejo Deliberante, que era presidido por don Manuel Moliné, a través de la ordenanza Nº 23, dictada el 30 de abril de 1899, por la que se estableció que “las calles que corren de Este a Oeste en la planta urbana de este pueblo llevarán los siguientes nombres: la que pasa paralela al Ferrocarril del Sud se llamará Avda. Del Molino (en la actualidad recibe el nombre de 12 de Octubre); la que pasa igualmente paralela a la vía, del lado Norte de ésta, Eduardo Casey; la que pasa de Este a Oeste por el costado Sud de la plaza, General Belgrano; la paralela a esta que pasa por el costado Norte de la plaza y de Este a Oeste, Bartolomé Mitre; la que sigue General La Madrid.
Las calles que corren de Norte a Sud llevarán los siguientes nombres: la que pasa por el costado Oeste del edificio en el que está instalado el Banco de la Nación Argentina (*), General Lavalle; la que sigue, Bernardino Rivadavia; la inmediata paralela Adolfo Alsina; la que pasa por el costado Oeste de la plaza, Domingo Faustino Sarmiento; la que sigue, Coronel Brandsen; la paralela inmediata, General Villegas, la que sigue Garibaldi y la última General Rivas”.
Cabe consignar que el primer edificio en que funcionó la sucursal Coronel Suárez del Banco Nación , hasta que se construyó su propia sede en Belgrano y Sarmiento, estaba ubicado en la esquina de Lavalle y Belgrano, donde posteriormente estuvo la Panadería Frigerio.

 

El empedrado

Apenas había transcurrido u siglo de vida de este país y Coronel Suárez aún no había completado su tercera década, pero ya quienes tenían responsabilidades de conducción se esforzaban para que el pueblo que aumentaba en su población y posibilidades, fuera mejorando en sus estructuras.
Corría el año 1911 cuando el intendente don Sixto Rodríguez resuelve hacer cumplir una ordenanza dictada el año anterior, por la cual se disponía realizar el empedrado de seis cuadras del centro urbano, las que además de abarcar las cuadras del perímetro de la plaza principal, se extendían por otras dos cuadras más…
Años más tarde, en 1920, el Concejo Deliberante aprobó por unanimidad el empedrado de otras 24 cuadras de Coronel Suárez, donde era cada vez más imperiosa la obra para estar a tono con el progreso constante de una pujante población.
Mucho después comenzaron a pavimentarse otras calles de la que ya era ciudad con fulgor propio, tareas que en distintas etapas se ha extendido hasta fines del siglo XX especialmente a un buen ritmo.
Volviendo a 1911, cabe destacarse que fue entonces cuando el Intendente, autorizado por el Concejo Deliberante, dispuso numerar las puertas de domicilios particulares y establecimientos comerciales e instituciones ubicados en las calles principales. La tarea fue organizada de manera que las normas de numeraciones identificatorias debían ser iguales a las empeladas en la Capital Federal.