Micro Histórico - Los tradicionales hoteles que tuvo la ciudad

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Algunos de los hoteles de antaño han desaparecido, pero de ellos se tiene buena memoria, especialmente de los más antiguos convecinos. Otros se han remodelado, adecuándose a los requerimientos de sus clientes. En esta reseña trataremos de evocar a grandes rasgos los establecimientos que alojaban a los pasajeros y les brindaban servicios de restaurante.

De esos viejos comercios, uno de los más céntricos fue el Hotel España, que según el Álbum Municipal de 1910, "reúne todo el confort exigible en la campaña" y agregaba que “cómodo, aseado y con un buen restaurante, puede competir con los mejores de los distintos pueblos de la zona. Tiene capacidad para 80 pasajeros, con comodidades para familia y está situado en el paraje más céntrico del pueblo frente a la plaza principal. El señor Romualdo Martín es su propietario...".

Dicho hotel pasó por varias manos, entre ellos las de la familia Guerrero -el padre de la destacada docente María Felisa- y estaba ubicado en la esquina de Mitre y el Boulevard Alsina, donde luego construyera su residencia de dos plantas el empresario local Aurelio de Lusarreta y posteriormente, con varias reformas, se instaló la Escribanía Moccero. En ese Hotel España, Carlos Gardel cenó, cantó y también pernoctó allá lejos y hace tiempo, según una evocación que hiciera don Francisco Zaballa.

 

"La Helvecia"

También se ganó un lugar en la historia de la hotelería suarense el Hotel restaurant "La Helvecia", que en la aludida publicación local de 1910 merecía el siguiente comentario, acompañado por la foto del frente del edificio que estaba en la esquina de Lavalle y Casey: "Es un acreditado restaurant casi esencialmente casa de alemanes y rusos (así llamaban los lugareños a los descendientes alemanes que llegaron procedentes del Volga). Su buena cocina a la alemana es de fama en el pueblo y constituye el mejor y mayor atractivo de la casa. Es propiedad del señor Alberto Oberlin, quien en los aniversarios patrios de Suiza y Alemania, da en su casa simpáticas fiestas con números tradicionales de aquellas naciones".

Después el Hotel Oberlin, como también se lo conocía, cambió de firma y estilo, siendo desde la última parte del siglo XX un establecimiento de menor categoría conocido como Hotel Los Vascos, de la firma Gorbea.

 

Hotel Roma

En la céntrica esquina de la ciudad, Belgrano y Villegas, estuvo emplazado uno de los hoteles principales de Coronel Suárez, conocido como Hotel Roma. Aludiendo otra vez al Álbum Centenario de 1910, encontramos allí la siguiente referencia: "Esta casa de hospedaje está perfectamente bien atendida por su dueño, sirviéndose a la clientela con esmero. Su instalación es moderna y reúne todas las comodidades necesarias para satisfacer a las personas que concurren a él. Es propiedad del señor Santiago Guareschi y está situado en la calle Villegas", acompañando a este comentario una clara fotografía del edificio que servía para ofrecer uno de los mejores servicios hoteleros de principios del siglo XX.

Varias décadas de funcionamiento mantuvieron el prestigio de ese hotel, que tuvo como huésped en los primeros tiempos de su afincamiento en Coronel Suárez al escribano Domingo Nicolás Moccero, posteriormente convertido en un líder político y electo intendente municipal en tres ocasiones-, que había llegado a esta ciudad al igual que otros jóvenes azúlenos de esa época confiando en su progreso. Transcurrió el tiempo, el hotel tuvo otros administradores concesionarios, los últimos de los cuales fueron Carlos Perea y Ricardo Ruiz de Gauna. Este último, pese a los esfuerzos por mantener en su nivel al hotel, que ofrecía 26 habitaciones para sus clientes, luego de 15 años de intenso trabajo en 1972 se vio ante la triste realidad del cierre del establecimiento, a raíz de una disposición judicial entablada por la sucesión de Santiago Guareschi. A partir de ahí las amplias instalaciones de ese centenario y céntrico hotel se fueron deteriorando, constituyéndose en una rémora urbana. Días pasados, en oportunidad de la inauguración de la puesta en valor de la fachada del Palacio Municipal, se anunció que el Gobierno municipal había llegado a un acuerdo con los sucesores de la propiedad y que prontamente será demolido el derruido edificio y allí se levantará un espacio verde, lo cual quedó sólo en una idea. Hoy se erige un imponente edificio de alto, pronto a inaugurarse.

En un álbum de 1925, el Hotel Roma hacía la siguiente publicidad: "Hotel Roma, la casa preferida del viajero. Cocina de primer orden, habitaciones amuebladas, cuarto de baño con agua caliente. Santiago Guareschi. Belgrano y Villegas. Teléfono 4".

También en la ciudad funcionó un denominado anexo Hotel Roma, en un amplio edificio construido en Brandsen y Las Heras por el señor Martelli, que luego lo vendió al hermano de Santiago Guareschi que lo explotó algunos años, produciéndose finalmente su cierre. El inmueble lo compró el Club Boca Juniors para sede de la institución.

También desapareció el Hotel La Paz, ubicado en la esquina de La Madrid y Brandsen, de la familia de Juan Santángelo, que después de haber remodelado y modernizado sus instalaciones se lo vendió a Mercedes Schwindt de Muzzolón, cuyo esposo Ángel la acompañó en la empresa, que estuvo a cargo del matrimonio desde 1948 hasta 1954. Los siete hermanos Verdecchia compraron el Hotel La Paz el 1o de abril de 1954 y lo explotaron exactamente 16 años, vendiéndolo el 30 de abril de 1970 a Rodolfo Biagioli, quien cubrió los últimos diez años del Hotel La Paz.

Mientras, que otro establecimiento, el Hotel Torino, en Avenida Casey y Sarmiento, de la familia Gilardenghi, luego de estar cerrado varios años, fue reabierto en los últimos años del siglo XX, pero hace pocos años volvió a cerrar y en la actualidad se observa que ha sido puesto en valor.

 

Diez restaurantes

En la década del '30, cuando todavía Coronel Suárez era pueblo, funcionaban nada menos que diez restaurantes, algunos de los cuales pertenecían a los hoteles ya mencionados.

Los mismos correspondían a las siguientes firmas y denominaciones: Restaurant Asturias, en Villegas 190; Garín, en Junín 90; La Estación, Avda. Casey 1214; Roma, en Villegas y Belgrano; Korek, en Lavalle y Belgrano; Italia, en Alsina 35; Mazzucco, en Casey 1132; Helvecia, Lavalle y Casey; La Paz, en Brandsen 300 y Trincheri, en Casey y Brandsen.

 

Vigencia de otros establecimientos

De los hoteles cuyos inicios datan de las primeras décadas del siglo XX y aún trabajan en la ciudad, actualizando sus instalaciones, hay dos ejemplos. El Hotel Korek (nombre que llevaba por el apellido de la familia propietaria), que mucho tiempo después se convirtió en el Hotel Plaza, el cual durante años explotó la firma de la familia Capria. Posteriormente lo remodeló y explotó la familia Romeo siendo finalmente adquirido en los años '80 por la firma Álvarez. En un álbum de 1925, se anunciaba como Hotel y Restaurant "Korek", de Juan Korek, en Lavalle, esquina Belgrano, ofreciendo los siguientes servicios: "Concesionario exclusivo de la Cervecería Munich. El restaurant más confortable e higiénico de la localidad. Servicio de baño con agua caliente y fría. Entrada para caballos y carruajes y garage para automóviles. Servicio esmerado de comedor, comodidad para pasajeros y familias. Cocina de primer orden, fiambres y vinos finos del país y extranjeros. Chopp y cerveza de invierno Munich, de los más afamados".

También logró prestigio el Hotel Trincheri, de don José Trincheri, en la esquina de la Avenida Casey y Brandsen, que, después de muchos años, fue vendido al Carlos Laval, que lo modernizó y siguió funcionando por algunos años, atendido por sus familiares, tras el fallecimiento de Laval. En la actualidad está cerrado y ha sido utilizado el lugar como comité político.

Actualmente, además del Gran Hotel ‘Coronel Suárez’, funcionan una serie de Appart Hoteles, modernos y confortables, pero la verdad es que la ciudad carece de hoteles de categoría y las plazas existentes son escazas, notándose tales circunstancias en oportunidad de la realización de algún evento especial, en donde el turista ha tenido que recurrir a los pueblos cercanos para poder pernoctar.

 

El Gran Hotel, una iniciativa suarense

En un nuevo paso hacia el desarrollo de la ciudad cabecera, iniciaba su actividad el 12 de marzo de 1977 el Gran Hotel Coronel Suárez, en la céntrica esquina de Mitre y Brandsen, cubriendo una creciente demanda en el rubro. A dos años de cumplir sus cuatro décadas de existencia y funcionamiento ininterrumpido, el imponente edificio hotelero sigue cumpliendo la finalidad que promovió su creación mucho tiempo antes, por iniciativa de un grupo de vecinos creativos y previsores. Nació como símbolo del progreso suarense, dado que sus propulsores soñaban con un Coronel Suárez desarrollado, y líder, junto a Bahía Blanca, del destino del sur bonaerense.

La historia del Gran Hotel comenzó con lo ocurrido la noche del lunes 14 de diciembre de 1964, cuando en los salones del Club del Progreso quedó conformada una sociedad anónima que tenía como objetivo supremo la construcción del hotel. Esa asamblea fue presidida por Adolfo Richiardi -entonces uno de los titulares de la Farmacia del Pueblo-, pero la agrupación empresarial quedó bajo la titularidad del abogado Dr. Cándido Etcheverry, fallecido el 28 de febrero del 2002.

La crónica de un ejemplar del diario El Imparcial de aquellos días manifestaba que los concurrentes a la asamblea "expresaron su común deseo que la empresa se orientara en forma efectiva hacia la construcción del hotel, ya que aparte del grupo Iniciador, que adquirió el céntrico predio disponible, existían sectores de las fuerzas económicas del Distrito que estaban dispuestos a sumarse a la iniciativa para que éste pudiera concretarse e incluso la Municipalidad manifestó su interés.

La obra fue adjudicada, por concurso, al arquitecto Julio Trincheri, profesional integrante de una tradicional familia suarense (su padre fue dueño del Hotel Trincheri, después Laval), pero no fueron los suarenses quienes terminaron la obra, porque la misma quedó mucho tiempo paralizada.

Quien concluyó el edificio fue la Compañía de Representaciones Hoteleras, empresa propietaria en aquellos años de grandes hoteles, tales como el "Llao Llao" y el "Tunquelén", en Bariloche; el hotel "Casino", en La Cumbre (Córdoba) y del Provincial, en Mar del Plata, entre otros.

Esta compañía fue la que inauguró el majestuoso hotel suarense un 12 de marzo de 1977, y lo administró durante un corto lapso, alrededor de dos años. Luego, un integrante de la Compañía de Representaciones Hoteleras, Guido Ornar Leone, compra el hotel y lo administra algunos años, hasta que desde Huanguelén llega la empresa "Álvarez e Hijos" y se hace cargo del establecimiento, explotándolo comercialmente por algo más de 15 años.

Finalmente, la empresa huanguelenense vende el edificio a la sociedad "Hotelería del Sur", propiedad de la Familia D'Acunti, que administra el hotel desde el año '99.

El hotel es un orgullo de los suarenses y por él han transitado todas las personalidades que visitaron la ciudad desde su fundación y de tal forma pasó a constituirse en un significativo segmento de la historia lugareña.