Micro Histórico - Un acontecimiento olvidado: ¿Quién fue el primer aviador en Coronel Suárez?

Micro Histórico - Un acontecimiento olvidado: ¿Quién fue el primer aviador en Coronel Suárez?

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Sus restos descansan en el cementerio local. Murió en un accidente aeronáutico en Córdoba. Fue declarado "precursor de la aeronáutica argentina". Había nacido en Las Flores, pero era hijo adoptivo de Coronel Suárez

La memoria es engañosa. Por eso olvidamos acontecimientos que en su momento tuvieron honda repercusión en nuestra comunidad; especialmente si estos hechos tuvieron lugar en 1915, cuando nuestra ahora ciudad sólo era un incipiente aunque progresista pueblo.

Como un homenaje a la aeronáutica argentina, y en este caso particular como homenaje al Aero Club Coronel Suárez, al conmemorarse 40 años de la inauguración de la pista asfaltada de la entidad, hecho acaecido el 8 de diciembre de 1978, y a todos los pilotos que se fueron sucediendo en el tiempo, aportando cada uno, en la medida de sus posibilidades, su granito de arena para la formación de una verdadera conciencia aeronáutica, más allá de las tragedias y amargas vicisitudes que jalonaron su historia, es nuestro propósito reverdecer de quien, hijo adoptivo de Coronel Suárez, fuera su primer piloto de aviación.

Una tumba en nuestro cementerio, poco visitada y generalmente olvidada, guarda los restos mortales de Pedro R. Machó, quien fuera convecino, casado y con una hija, que obtuviera su carnet de piloto el 30 de noviembre de 1915 en la Escuela de Villa Lugano, bajo la dirección del instructor Castaibert. Su carnet de piloto era el número 93 de la Federación Aeronáutica Internacional de la República Argentina.

Su pasión por el vuelo lo llevó a distintos puntos del país, a donde realizaba vuelos de exhibición, pero a un año exacto de recibirse, mientras realizaba un vuelo intranscendente llevando a un pasajero, su máquina se precipitó a tierra en las inmediaciones del pueblo de Buchardo, al sur de Córdoba, un 13 de noviembre de 1916; contaba entonces con sólo 31 años de edad.

Su trágico deceso tuvo profunda repercusión en nuestro pueblo, gran parte del cual concurrió a su sepelio en el cementerio local, oportunidad en que el recordado escribano don Manuel Palenzona le dio la despedida en un emocionado discurso que finalizó diciendo: "tengan consuelo sus deudos abatidos por la tragedia y estimulo a la juventud argentina que sabe superarse a estas pruebas tremendas, porque no la arredran los peligros, porque es invencible en la aspiración de sus anhelos más hermosos y porque sabe morir en el holocausto de sus ideales".

Su recuerdo, al alejarse su familia de Coronel Suárez tras la desgracia ocurrida, se fue borrando en la memoria de los suarenses. Sin embargo, en noviembre de 1966, el gobierno de Onganía, con la firma del canciller Nicanor Costa Méndez -el mismo que actuó durante la Guerra de Malvinas- dictó la ley 17.002, que honra la memoria de las figuras que jalonaron el heroico comienzo de nuestra aeronáutica y le otorgó a Pedro R. Machó el título de "precursor de la aeronáutica argentina", distinción póstuma que alcanzaba también a Eduardo Newbery, Gervacio Videla Dorna, Florencio Parravicini, Pablo Teodoro Fiels y otras figuras legendarias.

Machó, pese a haber nacido en Las Flores, se consideró hijo de Coronel Suárez, donde hizo los primeros grados y transcurrió su adolescencia. Tal es así que el semanario El Fiscal, que dirigía en 1916 Manuel Zamora y también el semanario El Tribuno, que dirigía Juan José Suilar, de la misma época, escribieron sentidas notas sobre su muerte, destacando la vigorosa personalidad del piloto desaparecido, el primer piloto tal vez que cruzó los aires de nuestra ciudad, marcando el rumbo de hombres que como Tiziano Bertoldi, Santiago Rabuini y Enrique Salotti iniciaron la historia aeronáutica de Coronel Suárez.