Polémica e indignación por la detención de dos cultivadores de cannabis medicinal

Polémica e indignación por la detención de dos cultivadores de cannabis medicinal

En la madrugada del sábado, personal policial de la Sub DDI de Coronel Suárez, con el apoyo de la Policía Distrital de Pigüé, procedieron a realizar seis allanamientos en aquella localidad y fueron detenidos Sergio Mauceri y Melina Kenf, acusados de comercializar marihuana, cuando en realidad integran la Asociación Cannabis Medicinal Pigüé.

La información no tardó en transformarse en polémica, una nota se viralizó por las redes sociales y la población se indignó a tal punto que solicitan la urgente liberación de la pareja y que no quede abierta ninguna causa, porque lo que realizan es darle alivio a los que padecen una enfermedad.

En la nota de referencia se expresa que “con certeza sé que en la localidad de Pigüé se ha cometido un grave error. Se ha aplicado una ley de lucha contra el narcotráfico organizado y criminal a una pareja que debe tres meses de alquiler” y agrega que “sin temor a equivocarme sé con certeza que la aplicación de la ley antidrogas por parte de los funcionarios judiciales se hace en forma arbitraria y con el exclusivo fin de criminalizar a usuarios y cultivadores que combaten con eficacia y noblemente el mercado ilegal de drogas”.

Se agrega que “el joven que ahora se encuentra detenido con su pareja luego de pasar la noche en un calabozo expuso ante el Congreso de la Nación que esto tarde o temprano le pasaría” y se agrega que “sin temor a equivocarme, sé que muchas personas eliminaron el dolor de sus vidas gracias al cannabis y lamentan el actual y brutal trato dispensado a esta joven pareja”.

Por último, se indica que “sin temor a equivocarme sé con certeza que esta hipocresía legal y judicial debe terminar. Se debe condenar la violencia no la libertad”.

Hoy se está exigiendo la libertad de la pareja y que no les quede un procesamiento penal y los medios de comunicación también se han expresado al respecto, apoyando lo que la sociedad de Pigüé está reclamando.

Precisamente, Walter Dietrich, en una editorial que se publicó en Semanario Reflejos, expresa: ¿Cuánto cuesta el aceite de cannabis?, le pregunté a los integrantes de la Asociación Civil Cannabis Terapéutico Pigüé cuando visitaron Cuarto Poder. “No tiene precio… Tendrías que preguntarte: ¿Cuánto vale la libertad del que se arriesga a producirlo para ayudar a los demás?”, me respondieron.
El precio de aliviar el dolor de los demás es la libertad. No puedo sacarme esa frase de la cabeza.

Desde que anoche llegó a la redacción la información de que dos cultivadores de cannabis medicinal están detenidos como si fueran narcos, no puedo sacarme la sensación que me mezcla bronca y amargura.

Aparecen en la foto de la crónica policial como si fueran laderos del Chapo Guzman. Todos los conocemos, Sergio Mauzeri y su y pareja Milena Kenf cultivan cannabis con fines medicinales. Forman parte de una asociación con personería jurídica, expusieron en el Congreso Nacional en buscar de una ley justa, ayudan a decenas de vecinos que necesitan aceite de cannabis para aliviar sus dolores. Porque el aceite no cura, alivia.

Luego de que los entrevistamos en la tele, nos estallaron los teléfonos de personas buscando una mejora en su calidad de vida. Casi en secreto, todos los días alguien nos comenta que consume el aceite porque le calma el dolor.

Son personas que sufren de: Mal de Alzheimer; Trastornos de ansiedad; Artritis; Asma; Trastorno por déficit de atención por hiperactividad; Trastornos del espectro autista; Trastornos autoinmunes; Trastornos del apetito; Caquexia; Síndrome de fatiga crónica; Diabete; Fibromialgia; Trastornos Gastrointestinales; Gerontología; Glaucoma; Hepatitis C; VIH/SIDA; Insomnio y trastornos del sueño; Migraña y dolor de cabeza; Esclerosis múltiple; Trastornos motrices; Náuseas, vómitos.; Neuropatía; Mal de Parkinson; Trastorno por estrés ; Esquizofrenia; Trastornos convulsivos; Afecciones de la piel y Estrés.

Hoy la ley injusta del Estado, sólo permite comprar cannabis medicinal para los casos de epilepsia refractaria. El aceite se importa, Es carísimo. Privativo.

Los funcionarios que no funcionan, y el Estado en mal estado, protege los intereses de la industria farmacéutica, custodia el mercado de la medicina comercial y abandona a su suerte a los sufrientes que pueden encontrar en ese producto natural, un bálsamo para sus males.

Se persigue a los cultivadores como si fueran traficantes, los pacientes deben recurrir a la ilegalidad y mientras tanto los verdaderos narcos le queman la cabeza a millones de argentinos sin que los alcanza el largo brazo de la ley.

“La libertad no tiene precio” me respondieron los que se arriesgan a cultivar cannabis para aliviar a los demás. Sergio y Milena están pagando un precio altísimo . El costo de tamaña injusticia, lo pagamos todos.

(Fuente: Semanario Reflejos)