¿Quién dice la verdad? Palacio o Gianquinto

¿Quién dice la verdad? Palacio o Gianquinto

Publicado el 26 de Septiembre de 2019.

En la tarde de hoy, jueves 26 de septiembre, el intendente Roberto Palacio salió al cruce de las fuertes declaraciones públicas del concejal Ricardo Moccero, en torno a los decretos por los cuales el Ejecutivo tomó recursos afectados para pagar los sueldos del mes de agosto.

El título de la nota, remitida a través del área de Prensa, es el siguiente “El concejal Moccero hace lo que no debe y además falta a la verdad”.

En el texto, se refiere que los miembros de la Comisión Vial estaban informado de lo que el Ejecutivo iba a terminar haciendo, quedándose con los recursos que tenían como destino la compra de una motoniveladora y una camioneta, pero fue la propia ingeniera María José Gianquinto, gerente técnica de la Comisión Vial, quien, en LU36 ‘Radio Coronel Suárez’, afirmó que ni ella ni la Comisión estuvieron informados, por el contrario… se dio por enterada por el área de Contaduría que ya no tenía los recursos cuando se disponía a hacer la compra. Entonces: ¿Quién dice la verdad, el intendente Palacio ola ingeniera Gianquinto?

Por otra parte, en el escrito, Palacio refiere la existencia del Decreto del miércoles último y no del que firmara el 3 de septiembre, en donde sí decía que la devolución de los recursos afectados se haría en 24 meses. ¿Por qué ignora ese primer decreto?

A continuación, el texto completo del descargo del intendente Roberto Palacio:

 

“A raíz de las declaraciones del concejal Ricardo Moccero en La Nueva Radio Suárez me siento en la obligación de hacer las siguientes aclaraciones puesto que crean confusión, no son ciertas y pretenden instalar dudas sobre el accionar de este gobierno, que ha hecho del respeto por la ley, la honestidad, la transparencia y el consenso su forma de gobernar.

Dice el concejal Moccero que realizó una consulta al Tribunal de Cuentas, en un claro incumplimiento de las facultades que le corresponden, ya que un concejal no está autorizado a realizar

este tipo de consultas, solo puede hacerlo a través del presidente del Honorable Concejo Deliberante, y por nota fundada.

Entiendo que la administración pública no es una empresa privada y por lo tanto se deben respetar y cumplir las normas, lo que el concejal Moccero no ha hecho, tal como es su costumbre.

Dice el concejal kirchnerista en esa nota en la radio de su colega, que no se pueden tomar recursos afectados “contrayendo una deuda de 24 meses”. Como corresponde por ley, el decreto firmado estipula que los fondos se devolverán durante este ejercicio y no en 24 meses como falazmente afirma el concejal Moccero.

En otro tramo, señala que yo debería leer la Ley de Responsabilidad Fiscal, que el concejal Moccero no votó a favor. Tranquilo concejal, la conozco perfectamente porque soy responsable y me avengo a lo dictado por las normas.

Seguidamente, en un párrafo absolutamente confuso, mal explicado y con liviandad no exenta de mala intención, se hacen consideraciones contradictorias sobre si se puede o no se puede tomar “recursos afectados”. Primero dice que no, luego que sí, una paradójica afirmación que no dice nada y dice todo. Ese párrafo habla más de él que de mí.

Por otra parte, le informo al concejal, que la toma de recursos de la Comisión Vial fue oportunamente informado a los miembros de la misma, a quienes cité en mi despacho al efecto.

Finalmente, culminando la parte de la nota que me compete, Moccero se asume ganador de las elecciones del 27 de octubre cuando estas aún no se han producido y afirma, en un futurismo que no corresponde, que recibirá un municipio en rojo.

Moccero por ahora es concejal, ha ganado una Paso y deberá esperar para saber si el municipio cerrará en rojo o no.

Lo que sí recuerdo, es que cuando asumí en 2015 el municipio tenía una deuda (hablo de 4 años atrás) de 15 millones de pesos, con más compromisos de leasing por $ 25.652.166, los que fueron abonados totalmente por mi administración. Y que, además, nos impidieron utilizar ese sistema de crédito para comprar maquinarias ya que la administración que él encabezó se gastó todo el crédito, que, reitero, pagamos nosotros.

Y refuerzo el concepto: los 40 millones entre déficit y deuda significaban 11.6% del presupuesto ejecutado en 2015 que fue de 349 millones de pesos.

Eso es dejar deuda, ya que además no había dinero en caja y hubo que abonar los sueldos de diciembre de 2015 en tres cuotas, utilizando recursos afectados, logrando terminar con el pago en enero de 2016, ya que, además, debimos hacernos cargo de los 251 empleados nuevos que Moccero nos dejó en uno de sus últimos actos de gobierno.

En conclusión, espero haber dejado en claro la realidad de los hechos, que siempre son mas importante que las palabras.

Si el concejal Moccero pretende manejarse como un patrón de estancia, su campo “Malal Co” lo está esperando.

Yo, sigo apostando a la democracia.