“El coach es un entrenador del ser”

“El coach es un entrenador del ser”

14/04/2023 - Dialogamos con Roberto Olmedo, Facilitador y Coach Ontológico Profesional, que nos visitó para contarnos sobre cuestiones que tienen que ver con la calidad de vida y herramientas para mejorarla.


- ¿Cómo surge? ¿Cuál fue el disparador para que digas “este es el camino que yo quiero transitar”?

- Inicié este camino de facilitador buscando justamente eso, herramientas para mi comodidad, para trabajar mejor, para pararme de manera diferente ante diversas situaciones. Y después fue surgiendo lo de coaching como un anexo, y también inició como eso, como algo personal, pero después me di cuenta que realmente es algo que me gusta, que me apasiona y sobre todo que con esa actividad puedo ser un servidor hacia las otras personas. Se fue despertando una vocación sobre esto y hoy en día es una profesión que abrazo con mucho gusto, que la hago con mucho placer.

- ¿Qué herramientas ofrece un coach ontológico por estos tiempos? Es una de las profesiones que han ido surgiendo en función de una demanda de una sociedad que busca herramientas para solucionar muchas de las cuestiones que hay ante la dinámica que tenemos del vivir.

- Si, en algún tiempo la gente acudía al sacerdote para contar sus temas, sus vivencias, sus problemas. Hoy en día sigue siendo el psicólogo, y ahora aparece algo nuevo, el coaching, que es algo práctico sobre determinados problemas, más que nada sobre complejidades que tiene la vida.

Si partimos de la base de que somos seres interpretativos, que no vemos la realidad como es, sino que la vemos como somos, nos enfocamos justamente en la transformación del ser. Si yo puedo ver las cosas de otra manera, seguramente encuentre otra forma de actuar ante esas dificultades, ante esos problemas.

Nosotros nos constituimos como observadores de una situación y ante esa situación, generalmente tomamos acciones. Las acciones las tomamos para llegar a un resultado. Cuando los resultados no aparecen, volvemos de vuelta a nuevas acciones. Muchas veces las acciones vuelven a ser las mismas o varían muy poquito porque la solución no está en cambiar las acciones, sino que está en cambiar el observador que estamos siendo de esa realidad que nos está ocupando. Entonces, cuando yo logro cambiar el observador, ver las cosas distintas de otra manera, empiezan a aparecer otros resultados. Y sobre eso se aboca el coach ontológico, sobre la interpretación que nosotros le damos a la realidad que estamos viviendo.

Cuando un cliente consulta a un coach ontológico, lo que hace es descargar su mente, y el coach del otro lado lo que hace es justamente indagar y preguntar. Esas preguntas que al cliente no se le ocurrían en su cabeza, aparecen desde afuera.

Por eso es tan amplio lo del coach, porque no trabaja con su conocimiento. Puedo tener enfrente a un empresario o una persona que tiene problemas para adelgazar.  Entonces alguien me dice, “tenés que saber un montón de todas las cosas”. No, porque la solución no la tengo, yo la tiene la misma persona. Lo que pasa es que no se están haciendo las preguntas necesarias para encontrar esa respuesta.

- Se dice que los miedos paralizan. ¿Cómo se transita ese camino para que esos miedos no sean obstáculos para la superación personal?

- El miedo no es malo, en la medida que no sea paralizante. El miedo nos hace pensar las situaciones antes de tomar una decisión. Nosotros por sobre todas las cosas somos seres lingüísticos, nuestro hablar no es inocente. La forma en que nosotros nos comunicamos,  genera consecuencias. Muchas veces los límites están puestos por mí mismo, en mi conversación. Cuando yo me digo que esto no lo puedo hacer, esto es muy difícil, esto me da miedo, no creo que lo logre, yo soy así… Todo eso, esa forma de hablarme, es lo que realmente me lleva a paralizarme.

Si en nuestra forma de conversar, en vez de decir “tengo” decimos “quiero”, la vida puede cambiar circunstancialmente. El “tengo” es una obligación, pero el “quiero” nace desde adentro, desde querer ser.

 

- ¿Cuál es hoy el común denominador de las demandas que requiere nuestra sociedad? ¿Cuáles son las inquietudes más comunes hoy día?

- Son variados los temas, pero si los tendríamos que resumir va por los actores que estamos interpretando. Nosotros somos una sola persona, un solo ser, pero tenemos distintos actores que interpretar. Los que generalmente tienen problemas son los actores, en sus distintas actividades, y todos los problemas que tienen los actores los tienen que resolver en una sola persona, que es el ser.

Cuando el sujeto que nosotros somos no es poderoso, esos actores empiezan a tambalear. Entonces, ¿qué tenemos que hacer? ¿Soltar actores? Puede ser una posibilidad o tal vez fortalecer el sujeto.

 

- ¿Cómo pueden hacer las personas y empresas interesadas en comunicarse? ¿Qué herramienta se les ofrece a todos quienes tengan estas inquietudes?

- Como facilitador, el trabajo que hago es hacer que las cosas sucedan, fijar y alcanzar los objetivos. Encontrar la motivación a lo que se está haciendo y lo que se ha perdido.

Desde el coaching, dar herramientas para la complejidad de la vida, para esas situaciones que tenemos que enfrentar a diario y muchas veces se pueden solucionar con cosas muy simples. Todo está en nuestra cabeza y en nuestra limitación que nos ponemos nosotros mismos. A veces nos queremos muy poco, nos valoramos muy poco. Hablamos más fácil de las cualidades del otro, que de las cualidades de uno. El coaching es un entrenador del ser.

- ¿Cómo pueden hacer para comunicarse contigo?

-  A través del teléfono sería lo ideal. Mi número es 2926-453780. También mucha gente me conoce por mi desempeño en la Sociedad Rural. Por las redes sociales también nos podemos contactar. No necesita ser presencial la sesión, hay varias que se hacen online por videollamadas. Las posibilidades son varias.