Hirtz: “Es complejo tomar decisiones, aunque sean acertadas, y que la sociedad confíe.”

Hirtz: “Es complejo tomar decisiones, aunque sean acertadas, y que la sociedad confíe.”

10/08/2022 - En diálogo con David Hirtz, senador provincial por el espacio Juntos, para hablar sobre el encuentro que se desarrolló el último sábado en la ciudad de La Plata, el primer foro de legisladores radicales de la provincia de Buenos Aires. La jornada tuvo una exitosa convocatoria donde participaron más de 400 concejales, consejeros escolares y legisladores nacionales y provinciales. Además, nos da su mirada sobre la actualidad.


- Un radicalismo que se reunió el último sábado y dónde seguramente se han planteado distintas cuestiones que tienen que ver con la realidad en general de la Argentina pero particularmente la provincia de Buenos Aires.

- Sí. En realidad desde el sábado fue como una especie de cierre de una etapa de trabajo diseñada por el comité de la provincia de Buenos Aires y la Fundación Poder, que funciona dentro de comité provincia, que se había iniciado en el mes de marzo, donde hicimos un gran encuentro aquí también en la Facultad de Derecho de La Plata y allí diseñamos una cantidad de tareas para realizar a lo largo de estos meses para hacerle llegar a nuestros concejales y consejeros escolares esencialmente, instrumentos y herramientas de  información, armar medios de contacto; todos los mecanismos informativos que hoy nos permite la tecnología para estar más conectados. Así fuimos realizando una batería de actividades bastante amplia durante todo este tiempo con especialistas. Lo del sábado era una suerte de cierre de esa etapa. Volvimos a congregarnos en La Plata, y la verdad que en un número sorprendentemente alto para ser día sábado, y las distancias que todos sabemos que tenemos en la provincia de Buenos Aires. Más de 400 concejales y consejeros se hicieron presentes, básicamente los 135 distritos. Estuvimos la totalidad de los legisladores provinciales y la totalidad de los diputados nacionales del radicalismo por la provincia de Buenos Aires. Luego de lo que son las aperturas habituales, habló el presidente del comité de provincia Maximiliano Abad, la vicepresidenta Erica Revilia, los presidentes de la juventud y de distintos organismos partidarios. Después tuvieron una exposición muy interesante los diputados nacionales, con una mirada seguramente mucho más cercana a lo cotidiano y a la realidad de lo político, económico y social vinculado a la situación nacional. Por la tarde, todos los legisladores provinciales respondimos una batería de preguntas que nos habían adelantado ya en la jornada anterior los concejales abordando los temas que tienen que ver con las problemáticas propias que preocupan a los concejales: la salud, la seguridad, la educación. Creo que fue un encuentro realmente muy positivo, por lo menos para el partido.

- La realidad es que hoy el ciudadano argentino está desconcertado por esta “desprolijidad” que se ha dado en el gobierno nacional en materia del rumbo económico. De cara a este escenario y a un 2023, ¿qué se plantea el radicalismo? Además conformando la alianza Juntos donde hay muchos candidatos que tienen aspiraciones.

- Voy a tratar de hacer una brevísima reflexión sobre cada cuestión. La primera es esta generación de expectativa de estos últimos días la incorporación de Sergio Massa al gabinete. El desgobierno, las peleas internas, la situación caótica social, económica y política, las peleas que han llevado al gobierno a fragmentarse y quemando figuras que siempre venían con una expectativa de ser la figura del recambio, la que iba a comenzar a poner un eje de responsabilidad y de gestión. Así vino Manzur como jefe de gabinete y parecía que se alineaban los planetas. Esto rápidamente quedó demostrado que no iba a ocurrir.  Entonces trajimos de Brasil a Daniel Scioli, que venía para hacerse cargo del Ministerio de Producción, y desde ahí generar una revolución de exportaciones y de generación de divisas. Esto no ocurrió. Hubo que recurrir a Batakis, que fue un episodio realmente muy feo para el país, por lo que representa nuestra imagen exterior, con la falta de responsabilidad de enviar a una persona a negociar a nivel internacional como lo hizo, y en el mismo momento que desembarcaba le estaban avisando que ya no tenía más el ministerio. Y ahora llega Massa. Por supuesto que todos deseamos que encuentre medidas que acierten porque arriba de este barco estamos todos. La Argentina está en una situación muy límite. Quizás el hecho de estar permanentemente hablando todos los días de las dificultades sociales, económicas, de la inflación y el desempleo, nos llevan a no apreciar en su totalidad la gravedad de la situación que la Argentina tiene en términos macroeconómicos, y consecuentemente en términos sociales. Hasta acá, no está encarado ningún programa de reforma, porque las medidas que acaba de enunciar Massa son una batería de tres o cuatro medidas. No es un plan económico, son medidas aisladas. Ninguna de ellas resuelve por si la situación conflictiva que tenemos. Se hace un anuncio de que no se va a recurrir a más recursos del tesoro, pero no sabemos cómo se va a financiar sin emisión, porque lo que falta de acá a fin de año son sumas siderales de dinero y la Argentina no tiene capacidad de endeudamiento. Hay toda una gran incógnita.

Yo no soy economista, pero me he cansado de escuchar a los que dicen saber. Las decisiones en materia económica, la sociedad la acompaña y los planes dan resultados cuando hay confianza y credibilidad en quien los lleva adelante. Hoy estamos en una situación donde quienes llevan adelante estas medidas son las figuras más desacreditadas. Es complejo tomar decisiones, aunque sean acertadas, y que la sociedad confíe lo suficiente como para que esas decisiones vayan en el buen sentido.

El radicalismo ratifica su pertenencia a Cambiemos. Con respecto a la cuestión de que andan muchos nombres y cómo se va a definir la situación de los candidatos. En primer lugar, creo que los partidos que componen Cambiemos van a tener la sensatez de encontrar sus mecanismos para definir la candidatura. El radicalismo tiene hoy más posicionados dos nombres, que son Facundo Manes y Morales, el gobernador de Jujuy. Tendrá que definirse en las primarias la fórmula definitiva. Me parece más importante que nosotros le planteamos a la sociedad un programa, las ideas y convicciones que creemos que nos pueden sacar de esta situación. En eso estamos trabajando.

- Sobre el proyecto Ficha Limpia, que importante es que quienes asuman las responsabilidades no tengan causas pendientes en la justicia. ¿Cómo ve usted respecto del acompañamiento del resto de los espacios políticos para que esto se logre?

-  Esta situación forma parte del problema. Cuando hablamos de falta de credibilidad en la toma de decisiones, está referido a las idas y vueltas que ha tenido el gobierno. A esto se le suma esta complejidad de situaciones judiciales a figuras centrales del gobierno, que lo que buscan en lugar de presentarse en la justicia y explicar, lo que se hace es permanentemente desacreditar a los jueces y fiscales.

Por eso para nosotros es esencial generar un programa que le diga con claridad a la gente que, cualquiera resulte la fórmula ganadora en el 2023, está dispuesta a aplicar estos programas. Además, el radicalismo no va a participar de ninguna actitud imprudente que busque acortar mandatos, adelantar elecciones, generar situaciones disruptivas que puedan rozar las cuestiones del estado de derecho y la constitución. Somos conscientes de que si hoy el oficialismo fuera oposición, seguramente esta situación sería muy distinta porque sus comportamientos cuando no son gobierno han demostrado que rápidamente agitan la sociedad y generan situaciones muy complejas.

- Lo llamativo e inédito que se está dando es que hay una implosión dentro del oficialismo. Qué grado de irresponsabilidad que tiene el Frente de Todos bombardeándose entre ellos.

- El espacio político que gobierna se constituyó mal de movida. Siempre estuvo supeditado a las decisiones del sector kirchnerista, del Instituto Patria y  del movimiento interno de La Cámpora. Nosotros no vamos a colaborar con actitudes disruptivas. En la provincia de Buenos Aires, al gobernador Kicillof, le hemos votado todas y cada una de las medidas que nos mandó, inclusive algunas en las que estábamos en desacuerdo, como la generación de nuevos ministerios. Nos parecía que no era el momento de más cargos públicos y más empleados. Este año el gobernador va a incorporar 15.000 nuevos empleados de la planta temporaria a la planta permanente. Esto para la gente es gasto de la política.

- ¿Están de acuerdo con esta acción que hace el gobierno de la provincia instalando 135 casas de la provincia en los municipios?

- Entendemos que quien gana las elecciones tiene que tener los instrumentos que crea necesarios para gobernar. Nosotros no seríamos el impedimento para hacerlo. Evidentemente no alcanzó, o no era eso, o no han tenido la capacidad.

El gobernador de la provincia, por una razón absolutamente política, está recibiendo cuantiosas sumas de dinero del tesoro nacional, por fuera de la coparticipación, lo cual agrava la situación de los municipios. Esos recursos que vienen por fuera se los queda íntegramente la provincia.

- El actual ministro de economía planteó, en el ámbito de la provincia de Buenos Aires, la no reelección de los intendentes según determinados períodos. ¿En qué quedó eso? ¿Hoy la reelección tiene sus límites?

- El tema de la reelección había sido sancionado, con nuestro voto positivo, en la gestión de María Eugenia Vidal, a los efectos de que haya una única reelección, cuestión con la cual concuerdo absolutamente. Esa ley estaba reglamentada con un artículo que lamentablemente permitió un escape, que decía que para cumplimentar el mandato los intendentes tenían que tener un día más del 50% del mandato cumplido.  Entonces, el año pasado, el justicialismo burló la ley haciendo que la casi totalidad de los intendentes del conurbano y algunos del interior, tomaran licencia o se retiraran el 5,6,7 u 8 de diciembre, con lo cual le faltaban días para cumplir el mandato. Así, no les alcanzaba la prohibición de la re-reelección. Nosotros advertimos que esto era una trampa, y en consecuencia llevamos la discusión a la legislatura. El justicialismo quería derogar la ley. Plantean que quien debe decirle que sí o que no a la reelección de un intendente tiene que ser la sociedad en las elecciones, y que no puede ser una normativa. Nosotros creemos que tiene que haber una limitante, porque quien está muchos años consecutivos en el poder dispone de una serie de instrumentos políticos, económicos y de manejo de la administración, que lo facilitan dentro de la competencia electoral de otros que lo hagan desde el llano. Cuando se da esta discusión, entre derogar la ley o regularizar la situación, optamos por correr lo que iba a ser el último mandato al actual, de modo tal que quienes están hoy pueden considerar este mandato actual como el primero y tener opción de una reelección más, pero desapareció la cláusula del medio mandato. El intendente, legislador, concejal, que asuma en la provincia de Buenos Aires, así esté un día o los cuatro años, cumple con el mandato que la sociedad le había dado y no tiene posibilidad de reelección.

- ¿Qué mirada tiene con respecto a lo que es el sur de la provincia? Porque a la hora de extraer recursos, tanto el estado provincial como nacional, recibe muchos de esta región, pero a la hora de tener infraestructura adecuada para un sector productivo tan importante como es el agro, ahí las obras no se ven.

- Es un tema vital y central para la vida de los bonaerenses. La provincia de Buenos Aires está fuertemente discriminada en lo que hace a la coparticipación federal. En nuestra provincia vive el 40% de los habitantes del país, y genera casi el 40% del producto bruto de la Argentina. Sin embargo recibimos el 22% de la coparticipación. ¿Por qué? Porque durante muchos años cuando se discute la coparticipación federal, a Buenos Aires se la considera una provincia rica. Entonces cede recursos en favor de las provincias del norte o del sur consideradas más pobres. Buenos Aires es rica en su productividad, en su litoral marítimo, en su turismo, pero si lo medís en términos globales, en esta provincia viven el 55% de los pobres de todo el país, y se aplican más del 50% de los planes sociales. Esto nos transforma en una provincia dual, en la que el interior bonaerense, que es productivo y con gente laboriosa, está financiando la subsistencia económica y social de un conurbano bonaerense, que ni siquiera está poblado completamente de bonaerenses porque todos somos conscientes de que una inmensa cantidad de gente que allí habita son compatriotas de otras provincias o son latinoamericanos de países vecinos. El conurbano se ha transformado en un impedimento para los gobiernos de la provincia de poder desarrollar el potencial que tiene, porque es una carga que debe sobrellevar.