Raúl Lavié: “Me acompañan quienes van a mantener viva la música de Astor Piazzola.”

Raúl Lavié: “Me acompañan quienes van a mantener viva la música de Astor Piazzola.”
Raúl Lavié: “Me acompañan quienes van a mantener viva la música de Astor Piazzola.”

03/06/2022 - Entrevistamos a Raúl Lavié, para hacer referencia a este espectáculo tan esperado que se realizará en el Cine Teatro Italia el próximo jueves 9 de junio a las 21 horas, “Piazzolla inmortal”. Entradas están a la venta en el teatro o en www.entradauno.com.


- Estamos ansiosos por conocer detalles de este espectáculo

- Yo sentí la obligación moral de hacerle un homenaje a Piazzolla a los 100 años de su nacimiento. Comencé a armarlo mucho antes, y cuando lo tuve listo, justo estábamos en plena pandemia, así que tuve que esperar hasta el 9 de abril del 2021 para estrenarlo en el Teatro Broadway de calle Corrientes. A partir de ese momento cobró vida. Lo hicimos en distintas localidades y provincias. Relato un poco la historia de Astor Piazzolla, desde su nacimiento en Mar del Plata, cuáles fueron los comienzos del tango, y hasta su partida. Me acompaña un grupo de chicos jóvenes, tal cual soñaba Astor, que eran aquellos que iban a mantener viva su música. También tenemos una pareja de baile, y habrá una proyección en pantalla en la cual el propio Astor cuenta en un reportaje su relación con Carlos Gardel y los jóvenes. El espectáculo tiene un dinamismo muy especial. Es reconocido por el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires como interés cultural, y también por el gobierno de la provincia de Córdoba. 
Seguiremos con la gira por el país, después cruzamos la cordillera y hay interés en llevarla hasta México. Luego vendrá tal vez la posibilidad de llevarlo a Europa, ya que allá se lo considera como el genio musical del siglo XX. Está en el repertorio de toda orquesta y músico. Tal vez allá le hayan dado más importancia que en su propio país, por eso estoy luchando para llevarlo. 

- ¿Qué significó la aparición de Astor Piazzolla para el tango tradicional?

- Yo lo viví con mucha alegría. Era importantísimo ese cambio, y necesario. El tango había tenido su proyección mayor en 1940 cuando fue la época dorada, donde todas las orquestas, directores, cantantes y todo lo que estaba relacionado con el tango era realmente una fiesta. Pero el advenimiento del futuro, que trajo un cambio generacional que se produce en el mundo, hizo que los jóvenes fueran abandonando el tango. Ya con la llegada de Elvis Presley, de los Beatles, y muchos más, el pensamiento de la gente joven se fue hacia esas latitudes. Había un choque generacional. Astor revitalizó con su nueva forma de encarar la música del tango. Inclusive hacia los temas clásicos ya con su sello.

- ¿Cómo está el tango respecto al presente y futuro?

- El tango fue decayendo a través de los años. Ya en los ’50 y ’60 la música de tango desaparecía en las orquestas porque no había gente que apoyara con su presencia para poder mantener a los músicos de orquestas típicas con entre 13 y 16 elementos. Hoy diría que el tango prácticamente se escucha en reductos pequeños. No hay un apoyo de ninguna manera, no hay presencia de esta música en la televisión, que es el elemento que engrandece a un artista. Tampoco aparece en las redes sociales. El tango poco a poco ha perdido espacio y ha quedado reducido. Los cantantes jóvenes se conocen muy poco sus nombres, y a los grupos también les cuesta instalarse. En Europa sigue sonando el tango y la gente viene a Buenos Aires a conocer el lugar del nacimiento del género. Hoy en día significa más fuera del país que dentro. 

- ¿Cómo se hace para mantener esa voz tan potente y vigente tantos años? ¿Qué cuidados hay que tener?

- Mi entrenador es Dios. Él me dio esta voz. A los 20 años fui a ver a un otorrinolaringólogo, me revisó y cuando terminó me dijo “pibe vos no tenés cuerdas, tenés sogas”. Siempre tuve mucho cuidado, y más ahora que tengo 84 años. También me ha dado un cuerpo sano, una mente sana, y eso me permite pensar en el futuro. No tengo previsto en absoluto el retiro. Voy a seguir adelante hasta donde Dios lo permita.