“Tenemos un mercado que demanda nuestros productos no solo en Argentina, sino en el mundo.”

“Tenemos un mercado que demanda nuestros productos no solo en Argentina, sino en el mundo.”
“Tenemos un mercado que demanda nuestros productos no solo en Argentina, sino en el mundo.”
“Tenemos un mercado que demanda nuestros productos no solo en Argentina, sino en el mundo.”

18/11/2022 - Charlamos con el Ing. Ignacio Ducos de Criadero El Cencerro, para hacer referencia al congreso Euroseeds 2022 que se realizó en Berlín en octubre, donde la empresa estuvo presente, y para comentarnos los productos que ofrecen.


- ¿De qué se trata, quienes participan en este evento y qué actividades se desarrollan?

- La empresa participa desde el 2007 en lo que son las tres principales rondas de negocio de semillas forrajeras y céspedes a nivel mundial. A nosotros nos permite mostrarnos como empresa, ofrecer nuestros productos y nuestra genética, y obtener convenios de multiplicación de semillas.  Se inician relaciones comerciales con empresas con las que venimos trabajando hace más de 15 años.

- Allí se abren las puertas de distintos países con los cuales ustedes están comercializando. ¿Podemos mencionar algunos de ellos?

- Sí. Dentro de la Unión Europea trabajamos con Alemania, Italia y Reino Unido. También con Estados Unidos, el mercado asiático, con China a la cabeza, y con Sudáfrica y Marruecos. En América del Sur, Uruguay y Perú.

Tenemos un mercado que demanda nuestros productos no solo en Argentina, sino en el mundo.

- ¿Cómo se hace el mejoramiento genético teniendo en cuenta los distintos climas, suelos y condiciones para el desarrollo de las forrajeras que ustedes hacen?

- La primera instancia, y la más importante, es saber dónde poner el foco, que tipo de producto uno quiere desarrollar y que base genética necesito para llegar a eso. Cada vez que iniciamos un programa de mejoramiento no estamos pensando sólo en la Argentina, sino que la idea es vincularlo con otras empresas y que nuestra genética traspase las fronteras. Para eso se trabaja fuertemente en contacto con clientes de afuera para desarrollar variedades adaptadas y evaluaciones. Lo primero es enviar una muestra de semillas, el país establece ensayos y pruebas, y si la adaptación y el comportamiento son adecuados, luego viene lo demás, que sería la producción y multiplicación de semillas.

Hace casi 20 años, cuando se registraron las primeras variedades de césped en Alemania, una de las nuestras salió recomendada. Eso fue una garantía de calidad genética de lo que la empresa ofrecía. Abrió un mercado muy grande de exportación y fortaleció los vínculos.

- Ustedes tienen el Campo Experimental El Sendero a pocos kilómetros de la ciudad. ¿En qué otros lugares de nuestra región también tienen ensayos para hacer las evaluaciones correspondientes?

- Lo que es desarrollo genético lo hacemos todo acá. Son más de 40 variedades en los últimos 45 años. Luego, en la etapa que sigue de las evaluaciones, buscamos diversas regiones como el este de La Pampa, Bahía Blanca, Viedma, Benito Juárez, Balcarce, y también en Córdoba y Entre Ríos.

- Mencionanos la variedad de forrajeras que ustedes tienen

- Hoy la empresa tiene un eje fuerte puesto en templadas. Dentro de las gramíneas, contamos con variedades de raigrases anuales y perenne, diploides y tetraploides, cebadilla criolla e intermedia, pasto ovillo, festuca alto y agropiro. Luego, dentro de las leguminosas tenemos alfalfa, trébol blanco y rojo, lotus corniculatus y tenuis, y villosa.

- También tienen una línea de girasol.

- Así es. Una línea donde la empresa ya lleva más de 30 años. Este año este cultivo ha retomado su demanda. Es eficiente. En esta especie contamos con dos híbridos, cacique 320 y 322, y en un próximo año estaremos lanzando uno nuevo.

- ¿El mercado de la semilla de girasol es para Argentina, o también tienen exportaciones?

- No, en este caso es solo Argentina. Anteriormente se trabajó en Uruguay, y luego el cultivo de girasol allí prácticamente desapareció.

- Ustedes tienen desarrollo productivo, con lo cual hay determinadas épocas del año donde la actividad es muy importante.

- Así es. Hay una cultura muy grande de producción que empezó con mi abuelo y hoy sigue vigente en la empresa. Aproximadamente el 80% del volumen de semillas que comercializamos es de producción propia, y un 35% se exporta. Lo hacemos principalmente en campos alrededor de Coronel Suárez, por las necesidades, las características de los cultivos y porque apuntamos a la calidad.

Ahora estamos ingresando en la etapa de definición de rendimiento. Los meses más atareados suelen ser noviembre, diciembre y enero, donde cosechamos el trabajo del año.

- ¿Cuántos integrantes tiene hoy la empresa?

- Hoy somos unas 48 personas en planta permanente, y en estos tres meses de mayor trabajo llegamos a ser casi 80. Somos entre 13 y 15 profesionales, y el resto de colaboradores. El éxito de la empresa viene si todos los sectores trabajan con el mismo grado de compromiso y calidad, y realmente nos sentimos muy cómodos.

- Volviendo al porcentaje de producción que va al exterior, marca la importancia que tiene el mercado al mundo, el cual seguramente es muy demandante de cara a futuro.

- Si. Muchos países del primer mundo están buscando producción de alimentos y semillas, y ven a la Argentina como un potencial. Se busca poder estar a la altura de las circunstancias y competir a nivel mundial.