“Nosotros vivimos por y para el polo”
29/12/2025 El suarense Benjamín Araya que este año fue electo presidente de la Asociación Argentina de Polo, visitó los estudios de LU36 RADIO CORONEL SUÁREZ para hablar de esta nueva etapa en la que busca consolidar y expandir el polo en todo el país y el desempeño actual de un deporte que ha sabido consagrar a la Argentina en el mundo. En este sincero diálogo con el periodista Hugo Dukart para su programa Una de cal y una de arena… Araya repasa su trayectoria, elogia a las jóvenes promesas y afirma categórico: “Hay polo para rato”.
A Benajmín Araya no se le había ocurrido nunca ser la máxima autoridad de la entidad que busca fomentar el juego del polo en la República Argentina y tiene a su cargo, entre otras funciones, organizar, patrocinar y dirigir todos los torneos de polo que se realicen en el país.
Pero amigos y personas sin vínculo entre sí la vieron…le pidieron que sea candidato a las próximas elecciones del cargo. Ningún miembro de la anterior gestión quedó para acompañarlo en la ajustada victoria. EL 28 de mayo tomó posesión del cargo junto a un entusiasta equipo de trabajo: “Tuvimos que empaparnos de lo que se trataba, poner las cosas en su lugar como lo habíamos organizado en nuestra campaña (un desafío importante pero lindísimo) que no es la parte deportiva a la que me dediqué tantos años, sino la parte dirigencial. Por suerte con un equipo que trabaja mucho y bien, hay muchas cosas para aggiornar y estamos trabajando con eso” dice Araya.
Y es que la coyuntura trae consigo la posibilidad de acercar clubes, muchos de los cuales, explica, dejaron de participar, y jugadores que han perdido su afiliación. “Hoy estimativamente hablamos de 4.000 a 5.000 jugadores, 300 clubes o más, muchos no están anotados y estamos tratando de recuperarlos. Sobre todo, pasa en el interior. Queremos acompañarlos”.
La diferencia se vuelve sustancial en zona metropolitana, Pilar, Cañuelas, localidades con vida propia que se las arreglan bastante bien. “Pero en el interior es mucho más difícil”.
La década del ochenta trajo consigo el gran auge de los clubes que comenzaron a expandirse de manera significativa. Araya añade que había entonces 4 o 5 clubes clásicos, como Hurlingham, Tortugas, Los Indios y Jockey.
Gonzalo Pieres (Premio Konex de Platino 1990 y 2000, primer extranjero en ingresar al Polo Hall of Fame, EE. UU, en 2008) y, sobre todo, Gonzalo Tanoira ( ex 10 goles de hándicap, símbolo de Mar del Plata Polo Team, ex Presidente de la AAP) comenzaron en Pilar “y no paró más. Hoy debe haber 300 canchas en esa zona. Adolfo Cambiaso en Cañuelas armó un circo importante asique es impresionante la cantidad de polo que hay”, comenta.
“A cualquier país que vayas y haya polo, hay un argentino, un veterinario, un herrero, un petisero, una montura, un taco, todo viene de Argentina. Es impresionante y muchas veces no tomamos conciencia de lo que representa el polo argentino en el mundo. Nosotros vivimos por y para el polo. Nos gusta jugar y competir, ganar. Somos unos animales en eso, no hay nadie que nos llegue cerca, por eso la diferencia es tan grande con el resto de los países y hoy desgraciadamente, esos países muchas veces en lugar de acercase a nosotros y crecer -porque estamos dispuestos a enseñarles- nos ponen trabas con reglas y no permiten que muchos chicos jueguen, a la inversa lo que sucede acá que recibimos jóvenes. Muchos otros nos reciben con los brazos abiertos y hacen que el polo de esos países sea mucho mejor. Estamos en todos lados” reconocer el polista.
Argentina. Líder histórico del polo mundial
Al referirse al posicionamiento local en la disciplina mundial, y pese a haberse consolidado en destreza, talento humano, ejemplares equinos y torneos ganados, Benjamín Araya reafirma que nuestro país se destaca y luego viene el resto, y para ejemplo vaya uno cercano: “Lo que llamamos triple corona son 24 goles de hándicap para arriba, en ese segmento tenés más o menos 36 equipos de los cuales habrá ocho extranjeros que son los mejores, el resto son todos argentinos. Es un número impresionante”.
Aunque confiesa que a la hora de pensar en las nuevas generaciones del polo argentino hubo temores, enseguida aparecen apellidos que refuerzan la idea de que “hay polo para rato”. Castagñola, Cambiaso, la cuarta generación de los Heguy, Bensadón, Lauhlé, Chavanne; jugadores que tienen 18 y 22 años, un hándicap de 8 a 10 goles, se convierten automáticamente en estos buenos exponentes de un talento for export que promete mantener el estatus.
Párrafo aparte merece la apreciación de Araya sobre el Coronel Suárez Polo Club, entidad que lo vio crecer como deportista en el seno de una familia eminentemente polista, a quien elogia junto a su par de Trenque Lauquen: “Son dos espejos que hay que mirar, son autosustentables, hacen las cosas muy bien, tienen muchos jugadores, crecen, las canchas impecables y mucho polo durante el año. El resto reman bastante, les cuesta la parte económica, y se siente en el interior, más al norte. Nosotros nos la rebuscamos siempre, incluso hasta Chapaleufú en la zona de La Pampa donde están los Heguy, le está costando. En Intendente Alvear están queriendo acomodar el club de vuelta, es ahí adonde la asociación quiere llegar, primero debiendo ordenar la parte interna para luego poder ayudarlos con material, extractores, máquinas. Hoy lo podemos hacer con algún premio, bochas, réferis, los torneos que son muy costosos también. Nos gustaría llegar con maquinaria para de alguna manera renovar todo ese stock obsoleto”.
Benjamín Araya. Una vida ligada al polo
A los 17 años, a punto de terminar el secundario, Benjamín Araya ya deslumbraba por su talento en el polo. Su habilidad y velocidad sobre los caballos lo llevaron a convertirse en figura durante su primera experiencia en el Argentino Abierto.
En la Triple Corona de 1980, logró el título de campeón de Palermo con los colores de Coronel Suárez, acompañado por grandes referentes del deporte como Alberto Pedro Heguy, Alfredo Harriott y Celestino Garrós. Al año siguiente, repitió el cetro con la misma camiseta y los mismos compañeros.
En 1983, representando a Coronel Suárez II, y rodeado por Juan Badiola, Daniel González y su padre, Horacio Araya, sumó su tercer título en Palermo, consolidándose como un referente del polo argentino. A lo largo de su carrera, alcanzó los 9 goles de hándicap, demostrando su talento y capacidad dentro del deporte.
Sobre su nueva responsabilidad, Araya señaló: “Asumí este compromiso y voy a cumplirlo, pero sin dejar de atender las otras cosas a las que estoy atado. Primero, porque también con ellos asumí un compromiso y no puedo romperlo de buenas a primeras. Y segundo, porque armamos un equipo de gente muy idónea en el que las decisiones serán tomadas de manera consensuada y no de modo individual”.
(Con información biográfica de POLO HUB)






