Alerta por consumos problemáticos: "Hace décadas que no hay campañas de prevención serias en nuestro país"
02/07/2026 En diálogo con La Mirada Informativa, el Dr. Juan Bartolomé Chirolías, especialista en neurología, trazó un duro diagnóstico sobre la naturalización del consumo de sustancias, el alarmante impacto en el desarrollo infantil y la desinformación social que rodea a las adicciones.
El preocupante incremento de casos de recién nacidos intoxicados con cocaína en la región encendió las alarmas en el ámbito de la salud pública. Para analizar este complejo escenario, el programa radial La Mirada Informativa convocó al neurólogo trenquelauquense Dr. Juan Bartolomé Chirolías, quien junto al pediatra y neonatólogo Dr. Osvaldo Azpilicueta, desmenuzó las implicancias biológicas y sociales de una problemática que, advierten, "nos ha arrasado".
La paradoja del consumo silencioso y la falta de prevención
Al ser consultado sobre las estadísticas que ubican a la Argentina en un lugar de vanguardia regional en el consumo de sustancias psicoactivas, Chirolías fue tajante:
"Estamos en una situación de alarma. La Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió recientemente una alerta global por esto. En nuestro país existe la Ley de Consumo Problemático (N ° 26.934), pero desde la letra de la ley hasta su instrumentación y aplicación real, estamos en una situación muy complicada".
Para el especialista, uno de los mayores obstáculos radica en que la sociedad asocia la adicción únicamente a una manifestación clínica o marginal visible. "Mucha gente no se asiste porque su consumo no le genera un conflicto diario visible; toman dos o tres litros de alcohol por día, pero siguen trabajando, por lo que no perciben la dependencia", explicó, revelando un cambio de paradigma en las consultas actuales: "Hoy me toca recibir pacientes mujeres que vienen a la consulta y te dicen, con total sorpresa, que toman tres latas de cerveza por noche para poder dormir. No saben que ese consumo diario ya entra en el rango del alcoholismo y que el cerebro las está recompensando de manera patológica para mitigar un sufrimiento o el insomnio".
En ese sentido, el neurólogo apuntó directamente contra la ausencia estatal en materia de difusión:
"Todo lo que tiene que ver con prevención e información es lo más importante. Los chicos tendrían que tener esta información cuando van al jardín de infantes, no cuando ya adquirieron la patología. Hace muchas décadas que no hay campañas de prevención serias y continuas en el país. Del otro lado, la publicidad del cannabis, del tabaco o del alcohol es fuertísima y pesada; te muestra permanentemente a qué lugar podés pertenecer si consumís".
Un futuro empeñado desde la concepción
Uno de los momentos más profundos del debate se dio al abordar el impacto del consumo en las infancias. El Dr. Osvaldo Azpilicueta intervino para recordar que los primeros mil días de vida (desde la concepción) determinan la salud del adulto, advirtiendo que "un chico que crece en un ambiente de adicción tiene el futuro empeñado" y que muchas veces terminan directo en Neonatología con prematurez o convulsiones.
El Dr. Chirolías coincidió plenamente y profundizó en el daño neurológico:
"Una mujer embarazada no debería tomar ni una sola gota de alcohol por el desarrollo del cerebro y la médula espinal de su bebé. Si lográramos que se entienda solo eso, ya nos llevaríamos algo importantísimo. Hoy están naciendo muchos chicos que son 'hijos del alcohol', de psicofármacos, de marihuana o cocaína. Ese cerebro que nace sin llegar a su desarrollo real es un chico que va a tener menos oportunidades de todo tipo en la vida; se traduce después en trastornos de conducta, de aprendizaje, mayor riesgo de depresión o epilepsia".
Asimismo, alertó sobre el inicio temprano en los jóvenes: "El cerebro termina de madurar su última capa de mielina a los 28 años. Hoy los chicos empiezan a tomar a los 11 o 12 años. A los 16, bajo una enorme presión social y con la naturalización de los propios padres, toman de manera exagerada en las fiestas. Dicen 'los pone alegres', pero en realidad lo que estamos haciendo es dormir los lóbulos frontales, que es la parte anterior de nuestro cerebro encargada del control de los impulsos".
El mercado de la dependencia y la tecnología
Hacia el final de la entrevista, Chirolías expandió el concepto de consumo problemático más allá de las sustancias ilegales, incluyendo al juego, las apuestas y las nuevas tecnologías. "Hoy recibo chicos de 12 o 13 años con insomnio por estar pegados a la tablet hasta las 3 de la mañana; eso también es una adicción", ejemplificó.
Al cierre, respecto a la facilidad con la que los menores acceden a las drogas, el neurólogo evitó los rodeos:
"Cualquier chico de 14 o 15 años sabe perfectamente dónde encontrar lo que quiere consumir porque está en la calle. Es uno de los negocios que más dinero mueve en el mundo y el dinero lo compra todo. Paralelamente, se investigan entre 500 y 1.000 sustancias sintéticas nuevas por año de las cuales ni los médicos tenemos idea".
"Tenemos que desmoralizar la cuestión de la dependencia. Hay que sacarle el juzgamiento moral y entender que el adicto es una persona vulnerable que está atravesando una patología que la sociedad, entre todos, debe atender", concluyó.










