Christiani: “No sabemos a dónde vamos ni quien nos lleva.”

Christiani: “No sabemos a dónde vamos ni quien nos lleva.”

02/11/2022 - En conversación con Ing. Martín Christiani, conductor del espacio “Valor Campo” en LU36, que cumple su ciclo 2022.


- Valor Campo se despide con revancha para el 2023

- Sí. Decidimos adelantar un poco el fin del ciclo. La idea era incluir noviembre pero debido a los hechos de público conocimiento que tuvimos a mediados de octubre decidimos hacer foco en la familia. Producir un programa con este nivel de contenido e invitados, sobre todo para los que no nos dedicamos a esto profesionalmente sino que lo hacemos como hobby, tiene sus costos en tiempo y foco. En ese sentido, ya damos por cerrado el ciclo 2022.

El programa arrancó en la pandemia, en agosto de 2020, tratando de generar un espacio de comunicación en un tiempo que era muy oscuro. Logramos sostenerlo estos años y veremos qué nos depara el 2023.

Valor Campo es un concepto que tiene que ver con comunicar lo que sabemos y hacer que la gente también pueda expresarse. Generar un espacio de encuentro y común unidad.

- La actividad del agro, dependiente del contexto del país y del mundo, sigue adelante produciendo y apostando. En función de ello, ¿cómo se encuentra hoy el sector del agro?

- Hay un nivel de incertidumbre y expectativas que no se terminan de cumplir. La actividad comercial vinculada al agro se ha detenido, ya que el contexto no es favorable no sólo en términos climáticos sino también en expectativas. No sabemos a dónde vamos ni quien nos lleva. A los productores nos gusta trabajar y los desafíos, pero el contexto es demasiado adverso.

- ¿Cuál es tu mirada del ser urbano del interior del país respecto a la valorización de lo que es sector aporta a las comunidades?

- Yo veo que hay que terminar con esa situación de campo-ciudad, rural-urbana. Para mí no existe. Los puentes están tendidos. La sociedad sabe que cuando le va bien al campo, le va bien a todos en su conjunto. El campo necesita reglas de juego claras, y si no las tiene no sabe dónde ir y comienza a protegerse, y la sociedad lo sufre. Todos están perdiendo. Estamos conducidos por un grupo de gente que no sabe dónde va. Tenemos una ausencia total del Estado cumpliendo su rol. Un Estado que está más viendo como juega su propio poder que ocupándose de lo que necesita la gente.