Tensión paritaria y debate por la esencialidad educativa
07/07/2026 La Mirada Informativa analizó el complejo escenario de la negociación salarial docente provincial a través de una entrevista a Graciela Gangone, secretaria del Centro de Educadores Suarenses (CES), gremio local adherido a la Federación de Educadores Bonaerenses (FEB). El diálogo expuso las posturas de las bases frente a la oferta del Gobierno provincial, así como la violencia en las aulas y el derecho de los alumnos a asistir a clases, ampliamente contemplado en materia de legislación tanto nacional como internacional.
Al ser consultada sobre el estado actual de las paritarias tras el rechazo al primero de los ofrecimientos, un %2,5, Gangone detalló que la administración provincial propuso un incremento cercano al 7% dividido en dos tramos. La referente gremial aclaró que la propuesta está bajo análisis de las bases y que el CES se encuentra realizando encuestas en el distrito para llevar un mandato definitivo al congreso provincial de la FEB. Respecto al impacto de este porcentaje en el poder adquisitivo, la secretaria del CES fue contundente al afirmar que la suma es insuficiente y que el salario quedó muy desfasado de la media, agregando sobre el contexto actual que "los docentes están tranquilos porque ahora recibieron una suma grande de dinero, entre comillas, con el aguinaldo".
Acerca de los reclamos estructurales y los episodios de violencia que sufren los trabajadores dentro de las escuelas (y en relación a las medidas específicas solicitadas para afrontar esta problemática), Gangone enfatizó la importancia de aplicar el acuerdo paritario de resguardo y reparación legal y asistencial para los docentes, calificando la situación general como alarmante. Al respecto, la secretaria advirtió sobre la gravedad de las agresiones y señaló que "está pasando, ya te digo, cinco casos por semana, es muchísimo", haciendo hincapié en que se necesita un respaldo jurídico inmediato para los educadores.
El punto de mayor debate se dio cuando se le preguntó a la entrevistada su opinión sobre la propuesta de declarar a la educación como un servicio esencial, con el fin de garantizar días de clase efectivos mediante guardias mínimas. Frente al planteo de si el derecho a huelga no terminaba vulnerando el derecho a aprender de los niños, Gangone manifestó el rechazo del sector a esta medida expresando que "declarar servicio esencial a la educación estaría bueno si tuviéramos una educación excelente" y argumentó que primero es necesario discutir el fin de la educación, (su objeto), la capacitación estatal y el rol de las familias.
El cierre de la nota periodística dejó en evidencia una tensión insoslayable y recurrente en el ámbito escolar, donde el reclamo por las históricas falencias como la falta de infraestructura y los salarios de los trabajadores, suele colisionar con la vulnerabilidad de los alumnos y la discusión sobre el derecho de la niñez a acceder a las aulas, a pesar de la coyuntura.
Es en este complejo entramado social que resulta necesario ampliar el debate en torno al marco normativo vigente, el cual está respaldado por la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Convención sobre los Derechos del Niño de la ONU, que definen a la educación como un derecho humano fundamental. A nivel nacional, este principio se encuentra consagrado en el artículo 14 de la Constitución Nacional y se halla regulado específicamente por la Ley de Educación Nacional N° 26.206 y la Ley de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes N° 26.061, las cuales obligan al Estado a garantizar el acceso continuo, la permanencia y la calidad de la enseñanza de los menores en todo el territorio de la República Argentina.
Un diálogo que, al menos hasta ahora, parece haber excluido a los propios educandos. Cual testigos ocasionales de una rencilla tan desproporcionada como prolongada en el tiempo entre estado provincial y gremios docentes, los estudiantes y sus familias ven alejarse los anhelos de una educación de calidad que pueda cerrar las profundas brechas sociales y geográficas y se concentre en la calidad de los procesos de enseñanza aprendizaje. Con el compromiso ineludible de la familia -agente principal de socialización primaria- el desafío de obtener mejores indicadores en materia educativa persiste.
Con el ciclo lectivo a punto de iniciar su receso invernal, la incertidumbre en torno a las derivaciones de la próxima negociación, ya se ha instalado.










