"Para mí ya ganamos el Mundial": la emoción del suarense Martín Torres desde Atlanta tras la histórica victoria de Argentina sobre Inglaterra
16/07/2026 Desde Estados Unidos, donde acompaña a la Selección desde el inicio de la Copa Mundial FIFA 2026, Martín Torres compartió con La Mirada Informativa las sensaciones de una jornada inolvidable. El orgullo de ver a la Argentina en una nueva final, el clima vivido junto a miles de hinchas, el significado del triunfo ante Inglaterra, el gesto de los jugadores con la bandera de Malvinas y el sueño de compartir esta experiencia junto a su hija forman parte de un testimonio atravesado por la emoción y el sentido de pertenencia.
Hay experiencias que trascienden el resultado de un partido y quedan grabadas para siempre en la memoria. Eso es lo que está viviendo el suarense Martín Torres, quien desde hace más de un mes recorre Estados Unidos siguiendo a la Selección Argentina en el Mundial FIFA 2026 y que, tras la inolvidable victoria sobre Inglaterra en Atlanta, compartió con La Mirada Informativa las emociones de una jornada que, según sus propias palabras, "ya nos hizo sentir campeones".
Con la voz todavía atravesada por la emoción y casi sin haber dormido, Martín describió un clima imposible de explicar con palabras. "Todavía estamos con adrenalina, con alegría, con mucha emoción. Fue algo increíble. Creo que fue una acertada sacar el pasaje desde el principio, convencido de que Argentina llegaba a la final", contó, mientras comenzaba a preparar el viaje hacia Nueva York para el último desafío del campeonato.
La semifinal frente a Inglaterra tuvo un significado especial para miles de argentinos. No solo por el pase a la final, sino también por toda la carga simbólica que rodea ese enfrentamiento. Martín fue testigo del momento en que los jugadores argentinos exhibieron la bandera de Malvinas durante los festejos. Lejos de sorprenderse, sostuvo que fue un gesto que representa el vínculo que este plantel mantiene con la gente. "Esta selección se identifica mucho con el hincha. Son un hincha más. Siempre se acercan a la tribuna, saludan, cantan y alientan con la gente. Lo de la bandera era algo que ya se sabía que podía pasar porque estaba guardada".
Aunque no consiguió ingresar al estadio debido al altísimo precio de las entradas, que rondaban los 3.000 dólares para la semifinal, vivió el partido a pocos metros del escenario principal junto a miles de compatriotas. "La misma cantidad de personas que había dentro del estadio estaba afuera. Fuimos todos hasta el estadio y lo vivimos juntos. Cuando hizo el gol Enzo Fernández se escuchó el grito desde adentro y después el gol de Lautaro fue una locura. Hubo abrazos, lágrimas, emociones... hasta la policía festejaba con nosotros".
Para el suarense, el Mundial dejó una enseñanza que va mucho más allá del fútbol. "No es solo un partido. Es la familia, los amigos, los abrazos, el festejo. Es todo. Lo que hace esta selección es unir a la gente". Y esa unión, asegura, se percibe en cada rincón de Estados Unidos. "Lo que más me sorprendió es que vas caminando y ves personas de India, Bangladesh, Pakistán, Líbano, Estados Unidos o Brasil con la camiseta argentina. Hoy todo el mundo es hincha de Argentina".
Desde Atlanta también siguió las imágenes de los festejos en Coronel Suárez y en toda la región. "Vi un video de Suárez con un dron mostrando a toda la gente festejando. Eso vale más que cualquier cosa. Saber que el país se paraliza para ver jugar a la Selección, que todos comparten un mate, un asado o una cerveza mientras juega Argentina, es algo muy emocionante".
Martín también reflexionó sobre lo que significa estar presenciando, posiblemente, el último Mundial de Lionel Messi. "Todo el mundo quiere verlo, sacarle una foto, pero yo siempre digo que la mejor foto está dentro de la cabeza de cada uno. Es una locura verlo jugar. Y aunque muchos piensan que es su último Mundial, yo lo veo y siento que todavía le queda fútbol para rato".
Sin embargo, el recuerdo que más atesorará no estará necesariamente relacionado con un gol o con una celebración multitudinaria. La semana pasada llegó su familia para compartir el tramo final de la aventura y pudo vivir esta experiencia junto a su hija de ocho años. "Ir hasta el estadio con Juanita y que ella viva todo esto, que entienda por qué existe la rivalidad con Inglaterra, por qué hablamos de Malvinas, abrazarnos y festejar juntos... para mí ya está, ya ganamos el Mundial".
Con la ilusión intacta y el corazón lleno de orgullo, Martín Torres ya piensa en Nueva York, donde volverá a encontrarse con miles de argentinos para acompañar a la Selección en la gran final. Porque, como él mismo resumió, más allá de lo que ocurra en el último partido, este equipo ya consiguió algo que muy pocos logran: unir a un país entero y emocionar al mundo.





