“También en las parroquias el espíritu de la fragmentación puede colarse”
26/05/2026 Tras la homilía con fuertes definiciones políticas y sociales del arzobispo de Buenos Aires, Jorge Ignacio García Cuerva, este 25 de mayo, en la que instó a terminar con “la división y la polarización” y llamó a reconstruir el tejido social en la Argentina, La Mirada Informativa requirió el mensaje de la comunidad parroquial local.
Sobre el particular, el Padre Ignacio Suárez, indicó a LU36 Radio Coronel Suárez que el mensaje de García Cuerva hace caso en toda su reflexión a la esencia del Tedeum: “Que no es un acto político partidario sino un momento especial de oración por la Patria, y en una oración se pide por lo que más se necesita. El arzobispo de Buenos Aires reconocía que uno de los dolores más grandes de nuestro país es la violencia que se vive continuamente ante las diferencias que no se pueden consolidar en orden al bien común de los argentinos. En un país fragmentado, esas violencias muchas veces no se explicitan, y son lo que más daños nos están haciendo como comunidad y pueblo” afirmó el sacerdote.
A propósito de las fricciones entre la Iglesia y el Gobierno, sostuvo que la reflexión es una conversión para todos. “Como seres humanos tenemos la tendencia a querer reafirmarnos en un pensamiento propio, ahí es donde el mensaje de Jesús sigue siendo revolucionario, siempre nos llama a la diversidad para ver en el otro a un prójimo. Polarizaciones que se dan en la política como se pueden dar en la Iglesia”.
“García Cuerva llamaba en su mensaje a no pasar por alto las formas, porque acá no sólo se señalan las decisiones sino también los modos de vincularnos. Algo que profundiza las heridas que tenemos como nación, entre la iglesia y la política, en los barrios y ciudades”.
El Papa León XIV publicó “Magnifica Humanitas”, su primera encíclica
El documento de 130 páginas aborda múltiples cuestiones. En el texto el pontífice pide también perdón por el retraso de la Iglesia católica en condenar la esclavitud y advierte sobre la “deshumanización”.
En su primera encíclica, León XIV pidió luchar contra el “dominio” de la inteligencia artificial. El documento elaborado por el Papa fue publicado este lunes y también denuncia la “deshumanización” y el concepto de “guerra justa”.
Sobre la publicación, el Padre Ignacio dijo a La Mirada Informativa que el Sumo Pontífice atiende el avance de la tecnología destacando la necesidad de que no se corra el eje de la importancia del ser humano: “El Papa pone sobre la mesa cosas que no se dicen acerca de cómo esta herramienta (IA) está llevando a ver a las personas como un descarte desde lo laboral, la dignidad que se violenta con esa realidad que se arma (haciendo uso y abuso de las imágenes de las personas) marcando que no es lo mismo la realidad virtual y la real de las personas y cómo es posible engañarlos, lo que representa un peligro para la dignidad humana. Muchas veces llegamos tarde en ese avance y no vemos las consecuencias que trae, cómo golpea a los niños y adolescentes este uso y abuso por ejemplo” puntualizó.
Pese al complejo entramado social, el religioso precisó que la voz de la Iglesia tiene que hacerse oír por los que más sufren estas vulneraciones o violencias. “La Iglesia tiene que gritar por los que más sufren, no desde un partido político. Lo de García Cuerva no señala un solo tipo de violencia. Hace mucho tiempo no se logra un diálogo fraterno como pueblo hermanado”.
Por otro lado, el Padre añadió: “En lo cotidiano vemos que la gente está cansada del maltrato y cuando se habla de ello -ese cansancio- a aquellos que quieren escuchar les produce una conciencia de cambio.
Hoy en día estamos trabajando esa cuestión en las parroquias porque también ahí el espíritu de la fragmentación puede colarse. En todas nuestras actividades o encuentros usamos el mismo método que Francisco usó en el Sínodo de la Sinodalidad, que es el método de la conversación espiritual que trabaja mucho la capacidad de la escucha, cuidando el tiempo que cada uno tiene para hablar y escuchar y luego ver que me pasa a mí con lo que el otro dice, antes de responderle” explicó.
En el final de su análisis, refirió: “Esos lugares de violencia se ven desde hace tiempo como algo habitual en sesiones legislativas, en barrios, sociedades de fomento, y corremos el riesgo de que nos pase en la comunidad parroquial; y siempre es el mensaje de Jesús el que nos recata para poder ver al otro como prójimo y saber que mi deseo no puede ser justificado en una mala forma, porque eso lastima el camino para llegar al bien común”.






