El factor mental en el deporte y la sociedad: la resiliencia en la cancha y el termómetro emocional de los hinchas
08/07/2026 Luego de la agónica victoria de la Selección Argentina, que demandó una enorme muestra de resiliencia tras superar momentos de profunda angustia —como el penal errado por Lionel Messi y los goles adversos—, el programa La Mirada Informativa dialogó con el psicólogo deportivo Julián Balmaceda. En la nota, el especialista analizó cómo se gestionan las emociones dentro del campo de juego y cómo impactan los eventuales resultados en el ánimo de una sociedad como la nuestra, que vive el fútbol de manera visceral.
Respecto al funcionamiento del plantel nacional ante situaciones críticas, Balmaceda reveló un dato poco conocido al aclarar que la selección argentina no es una selección que cuente actualmente con psicólogos deportivos. Sin embargo, destacó que el grupo liderado por Lionel Scaloni posee herramientas internas muy sólidas debido a la propia formación y madurez de sus integrantes, afirmando que el cuerpo técnico de Argentina, Scaloni y los profesionales que trabajan junto a él, Aymar, Ayala, Samuel, son personas que también están formadas y que han trabajado su parte más interna, e incluso ellos mismos comentan que están yendo a terapia. El especialista explicó que la clave del equipo radica en una comunicación humana profunda que permite canalizar la angustia a través de la acción grupal, logrando que los jugadores se apoyen mutuamente para salir adelante tras una falla, ya que en el deporte decimos, bueno, ¿cómo le quiero pegar a la pelota?, ¿de qué manera?, ¿cómo quiero realizar la próxima jugada? o ¿cómo quiero levantar a mi compañero?, por lo que se le brinda siempre al deportista pequeñas acciones que puedan realizar después de determinados errores.
El análisis también se extendió al comportamiento de la audiencia y al arraigado ADN futbolero del argentino. Balmaceda señaló que la frustración es como un GPS que nos puede llevar para un camino o para otro, conduciendo hacia el enojo ciego o hacia el aprendizaje constructivo, pero advirtió que el principal problema no está en el fútbol, sino que está en la representación social que las personas le hacemos al fútbol, es decir, todos los valores que le agregamos al fútbol, lo simbólico en ese sentido. Asimismo, vinculó las históricas movilizaciones populares en torno al fútbol con contextos de crisis cíclicas del país, señalando que hay un punto de unión dando vueltas a nuestra sociedad muy asociada a las crisis o a los problemas que son cíclicos en nuestro país, que vienen de larga data: “Pero creo que el fútbol ha estado ahí y le ha dado algo a la sociedad cada cuatro años que toca esta fibra íntima que el argentino siente mucho, ya que somos muy eufóricos y estas cargas sociales y simbólicas se asocian mucho a estos eventos”.
Con la mirada puesta en el próximo compromiso ante Suiza, el psicólogo deportivo ofreció una serie de recomendaciones prácticas para que los hinchas puedan procesar la ansiedad del partido sin caer en desbordes. Entre sus principales sugerencias, instó a practicar la respiración diafragmática consciente, evitar las conclusiones apresuradas antes del pitazo final e invitó a la audiencia a volverse detectives de pensamientos, preguntándose qué pruebas o evidencias tengo de que esto que estoy pensando va a pasar. Finalmente, Balmaceda recomendó capturar fotos mentales de los momentos compartidos para sonreír y lograr que el cerebro registre la situación, combatiendo así la amnesia del mundial, un fenómeno provocado por la euforia, el miedo y la presión que muchas veces hace que nuestros recuerdos del partido sean muy vagos.










